EDITORIAL

Consejos de Juventud, un importante atenuante democrático

Todos los ejercicios encaminados a fortalecer el espíritu de la democracia en Colombia deben valorarse como mecanismos importantes para preservar el respeto a las instituciones y los derechos humanos.

Consejos de Juventud, un importante atenuante democrático

Consejos de Juventud, un importante atenuante democrático

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Todos los ejercicios encaminados a fortalecer el espíritu de la democracia en Colombia deben valorarse como mecanismos importantes para preservar el respeto a las instituciones y los derechos humanos.

En ese sentido, resulta de gran significación el proceso de elección de los Consejos de Juventud municipales y locales que se desarrollará el próximo 19 de octubre, pero para el cual solo queda esta semana de plazo para hacer modificaciones a las listas inscritas.

El pasado sábado 19 de julio se cerró el periodo de inscripciones, en el que más de 45 mil jóvenes, agrupados en unas nueve mil listas, quedaron oficialmente inscritos en todo el país.

En el Cesar, las informaciones preliminares entregadas por la Registraduría Nacional indican que los municipios con mayor número de listas inscritas fueron El Copey, con 10; Valledupar, con 8; El Paso, con 4, y con 3 están Agustín Codazzi, Gamarra, Aguachica, La Jagua de Ibirico y Astrea. El total de listas inscritas en este departamento fue de 53, en 18 de los 25 municipios cesarenses. Los siete municipios sin listas inscritas son Chimichagua, Pailitas, San Alberto, La Gloria, La Paz, Tamalameque y San Martín.

Conscientes de los constantes inconvenientes que, en algunos casos, amenazan con afectar la democracia, en regiones como el Cesar y La Guajira, este tipo de procesos son fundamentales para estimular la participación de los jóvenes, máxime cuando en estos territorios es evidente que hace falta un relevo generacional en el campo político.

Esta es la segunda jornada de este tipo de elecciones que se lleva a cabo en Colombia y es positivo que en el Cesar se observe cierto interés de los jóvenes por participar. No obstante, aún se evidencia falta de asimilación y familiarización con el tema, el cual requiere una mayor difusión en todos los sectores sociales, en especial en los barrios populares y colegios. Allí existen semilleros de jóvenes con condiciones de liderazgo que, bien encausados, podrían ayudar en el mediano y largo plazo a lograr las transformaciones que requiere Valledupar y el departamento.

Sabemos que la participación ciudadana en los procesos electorales es baja y que el porcentaje está lejos de ser el ideal. Se nota cierta desafección, desconfianza institucional, y por eso afirmamos que las elecciones para los Consejos Municipales de Juventud constituyen un atenuante democrático.

Si bien no corrigen de raíz las fallas estructurales del sistema democrático, sí representan un intento por reducir una de sus deudas más persistentes: la exclusión histórica de los jóvenes en la toma de decisiones públicas. Estos espacios, aunque limitados en poder real, ofrecen a las nuevas generaciones una posibilidad de involucrarse, deliberar y construir ciudadanía desde los territorios.

También sabemos que nuestra democracia está debilitada por la apatía y el clientelismo. Frente a eso, estas elecciones con jóvenes de entre 14 y 28 años se convierten en una semilla de participación auténtica, un alivio y una oportunidad para construir democracia desde las bases.

Por algo se comienza, y este podría ser un buen inicio para que los gobiernos locales se interesen en visibilizar estos procesos, estudien mecanismos que permitan contar con un mayor presupuesto para el funcionamiento de esta figura democrática y, sobre todo, que exista voluntad política para involucrar a los jóvenes en las decisiones públicas de cada municipio o departamento.

Por: Redacción / EL PILÓN.

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