La muerte de tres personas por un posible brote de hantavirus a bordo del crucero neerlandés MV Hondius encendió las alertas sanitarias internacionales mientras la embarcación navega desde Cabo Verde hacia Granadilla de Abona, en las Islas Canarias.
El virus involucrado en este brote corresponde al hantavirus Andes, considerado el único tipo de hantavirus con capacidad comprobada de transmisión entre personas. Sin embargo, los expertos aclaran que este contagio solo ocurre en situaciones muy específicas, generalmente asociadas a contactos estrechos y prolongados con una persona infectada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que hasta el momento se han registrado ocho casos asociados al brote, cinco de los pacientes fueron diagnosticados con hantavirus. Frente a este escenario, el director general de la entidad, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló que, pese a la gravedad del episodio, el riesgo para la salud pública sigue siendo bajo, aunque advirtió que podrían aparecer más contagios debido al periodo de incubación del virus.
⚠️ Hantavirus en crucero: Aunque la OMS insiste en que no se trata de “un nuevo COVID”, el caso encendió alertas por la capacidad de la cepa andina de transmitirse entre personas, además de haber 3 fallecidos. ¿De dónde se origina esta enfermedad? 😷 pic.twitter.com/V1Of3Q2gZA
— Vive USA (@Vive_USA) May 7, 2026
El cumpleaños que terminó en tragedia por el hantavirus de los Andes que hoy tiene en alerta a la OMS
La situación también hizo recordar uno de los brotes más impactantes registrados por este virus: el ocurrido entre 2018 y 2019 en la provincia de Chubut, donde una fiesta de cumpleaños terminó convirtiéndose en el epicentro de una tragedia sanitaria que dejó 34 personas infectadas y 11 fallecidos.
Según la investigación publicada en The New England Journal of Medicine, todo comenzó durante una celebración con cerca de 100 invitados. El llamado “Paciente 1” asistió al evento estando infectado y permaneció cerca de 90 minutos en el lugar. Tenía síntomas como fiebre y malestar general. Cinco días más tarde, varias personas que habían compartido cerca de él comenzaron a desarrollar síntomas compatibles con el síndrome pulmonar por hantavirus.
Los investigadores concluyeron que algunas personas infectadas actuaron como “supercontagiadores”, debido a su alta carga viral. Uno de los casos más relevantes fue el del denominado “Paciente 2”, quien habría transmitido el virus a seis personas más durante reuniones sociales y encuentros familiares mientras atravesaba la fase inicial de la enfermedad.
La cadena de transmisión no terminó allí. El “Paciente 2” falleció días después y, durante su velorio, varias personas tuvieron contacto cercano con su esposa, quien ya presentaba fiebre. Semanas después, varios asistentes al funeral también resultaron contagiados, ampliando aún más el brote que mantenía en alerta a las autoridades argentinas.
Ante el aumento de casos, las autoridades sanitarias implementaron cuarentenas obligatorias y aislamiento estricto para los contactos cercanos, medidas que ayudaron a contener la propagación sin embargo, el balance general del contagio fueron 34 personas infectadas y 11 muertos.
Hoy, mientras el MV Hondius permanece bajo vigilancia internacional tras las tres muertes asociadas a un posible brote de hantavirus, el caso de aquella fiesta en Chubut vuelve a ser recordado como una de las tragedias más alarmantes relacionadas con el virus Andes.







