El sistema de salud colombiano arrastra una crisis financiera que ya se siente en la red hospitalaria y de clínicas de Valledupar, pese a que el país destina cerca del 8,2 % de su PIB y alrededor de 100 billones de pesos anuales a este sector. Según un informe reciente de la Defensoría del Pueblo, entre el 25 % y el 35 % del presupuesto de salud estaría comprometido en deudas, lo que ha generado un “atasco severo” en el flujo de recursos hacia clínicas, hospitales y proveedores.
Esa presión financiera golpea con especial fuerza a ciudades intermedias como Valledupar, que soportan la demanda de pacientes del Cesar y municipios vecinos de La Guajira, pero dependen de pagos oportunos de las EPS para sostener su operación. “La alta cantidad de recursos no se traduce en atención oportuna ni equitativa; por el contrario, ha crecido la vulneración del derecho fundamental a la salud”, señala el documento de la Defensoría.
Deudas millonarias y riesgo para servicios en Cesar
El informe indica que la deuda acumulada del sistema de salud oscila entre 24 y 33 billones de pesos a corte de 2025, de los cuales cerca del 73 % correspondería a obligaciones con clínicas, hospitales y prestadores privados. “Según la Contraloría General de la República, la deuda de las EPS asciende a 33 billones de pesos y está altamente concentrada; la Nueva EPS acumula más de 9 billones”, advierte el documento.






