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Cortísimo Metraje Por: Jarol Ferreira “En Colombia no ha regido la proporcionalidad de las actividades”. Fernando González Al final del día nuestros pueblos vibrarán con la noticia de los nombres de los nuevos sucesores del poder regional. Euforia para pocos y frustración para la mayoría. No volveremos a oír en sus discursos y slogans las […]

Por: Jarol

@el_pilon

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Cortísimo Metraje

Por: Jarol Ferreira

“En Colombia no ha regido la proporcionalidad de las actividades”.
Fernando González

Al final del día nuestros pueblos vibrarán con la noticia de los nombres de los nuevos sucesores del poder regional. Euforia para pocos y frustración para la mayoría. No volveremos a oír en sus discursos y slogans las superficialidades filosóficas- mal entendidas en alguna de esas facultades mediocres que pululan en nuestro país- que los aspirantes a butaca usaron como parte de su falsa posición de altruistas.

Hoy no he votado, ni voy a votar. Una de las pocas ventajas de vivir en Colombia es que uno puede abstenerse de participar del carnaval electoral sin que el asunto sea grave, al menos en términos legales. Mucho en que ocupar el sistema judicial como para andar agregando más carpetas a las montañas de sus escritorios. No voto desde cuando estrené mi cédula, metiendo la pata al ayudar a la elección como presidente a Pastranita. En ese momento lo hice por dejarme llevar por la euforia juvenil promovida en medios masivos de comunicación y, desde ese momento, no he vuelto a votar. Esa única vez lo hice en Corferias, debido a que no registré mi documento de identificación- ni siquiera en ese momento de estupidez post adolescente- en ninguna mesa de votación cercana a mí residencia.  Inicialmente por negligencia, luego por despiste y finalmente por desinterés. Un sano desinterés  que me ha llevado a abstenerme de participar de los ejercicios electorales, desde ese día hasta hoy.

¡Que desgracia esta democracia inevitable! Lo que no quiere decir que crea necesario cambiar el modelo. Creo que el problema no es el sistema ni sus manipuladores, es un problema de la fábrica: Colombia es el problema.
A pesar de la fama de delincuentes transnacionales muchos colombianos se comportan, en países civilizados,  como seres decentes; sin embargo, una vez de vuelta a su hábitat natural vuelven a su estado salvaje original ¿Es lógico tener menores índices de delincuencia en países con menos tolerancia al delito que en uno con un sistema judicial que debe lidiar con  crímenes de guerra al mismo tiempo que toma deliberaciones frente a comportamientos sociopáticos que, aunque igual o más graves para la comunidad, ante la colectividad  son  mucho más fáciles de postergar? No sé

Durante el período electoral pasado, una investigación sobre la cultura política de Villanueva, La Guajira; realizada por el politólogo Nicolás Cárdenas Ángel, en desarrollo de la Beca Joven Investigador de Colciencias con apoyo de la Universidad Javeriana de Bogotá mostró, como resultado del proceso de la información, la incapacidad para gobernar eficientemente, en menor o mayor grado,  de la mayoría de los candidatos a alcaldes y concejales municipales. Circunstancia que posteriormente vivimos sus habitantes por cuenta de los elegidos de ese momento; pero lo peor no es eso sino cómo claramente esa investigación representaba- como modelo a escala-  lo que simultáneamente ocurría en el resto del territorio nacional. Ahora hablan los hechos. En medio de esa realidad estamos todos.

jarolferreira@gmail.com

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