La Clínica Veterinaria Pulgas emitió un comunicado oficial para aclarar los hechos relacionados con la muerte de una perra de raza bulldog inglés, llamada Beba, que falleció minutos después de ser sometida a una cesárea de emergencia el pasado 24 de marzo.
Según el propietario, la mascota fue llevada al centro veterinario para una cesárea programada debido a complicaciones previas, y estaba estable al momento de su ingreso. Sin embargo, diez minutos después, la perra fue entregada muerta, presuntamente por un paro cardíaco. El ciudadano denunció que el personal no hizo seguimiento ni prestó la atención necesaria durante el procedimiento.
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La veterinaria dio su versión
Tras esta denuncia, otras personas han compartido experiencias similares en redes sociales. Una usuaria relató que su perrita fue tratada como si estuviera envenenada sin mostrar síntomas claros, y horas después le informaron que había sufrido un paro cardiorrespiratorio sin mayores explicaciones.
En su comunicado, la Clínica Veterinaria Pulgas explicó que la paciente “Beba” presentó complicaciones graves durante la cesárea, incluyendo un colapso y paro cardiorrespiratorio, por lo que se realizaron maniobras de reanimación y se intentó estabilizarla. La clínica aseguró que tanto la perra como sus cachorros ya estaban muertos al momento de iniciar el procedimiento quirúrgico, y que se siguieron todos los protocolos médicos establecidos.
La veterinaria también denunció que algunos propietarios reaccionaron de manera violenta, causando daños a la clínica y amenazas al personal, lo que llevó a la intervención de la Policía Nacional. Además, anunciaron que realizarán las denuncias correspondientes ante las autoridades por injurias y calumnias recibidas a través de redes sociales.







