EL TINAJERO
Por: José Atuesta Mindiola
Con el reciente fallecimiento del compositor Armando Zabaleta se comprueba una vez más que las obras de arte superan a sus creadores. Muchas personas tararean algunos versos de la canción “Amor comprado” y no recuerdan a su compositor; aunque lo ideal es recordar la canción y a su autor, pero desafortunadamente, los compositores en Colombia son los primeros condenados al sometimiento de la práctica social del olvido. En los espectáculos musicales o en los programas radiales se mencionan los nombres de las canciones y casi nunca sus autores; en ocasiones porque los presentadores los ignoran y lo lamentable es que a veces hasta los intérpretes los desconocen.
“Amor comprado” es la obra cumbre de Zabaleta; se conoce hace más de cincuenta años y por su calidad poética y musical venció las fronteras del tiempo y ha transitado de generación en generación por la memoria colectiva de los amantes de la música folclórica de Colombia y del Caribe latinoamericano. Sus tres grabaciones más conocidas son las realizadas por Alejo Durán, Jorge Oñate y El Gran Combo de Puerto Rico.
Si yo tuviera para comprar tu amor,
yo lo compraba, yo lo compraba,
y cuando estuviéramos en lo mejor
yo te olvidaba, yo te olvidaba.
Y eso lo haría para que convencieras
que el amor comprado nunca es sincero,
pero aquel que se consigue sin moneda,
ese sí es puro y verdadero.
Estos versos están revestidos de grandeza humana, de la pedagogía del amor y sus firmes sentimientos; de la ética de la conquista amorosa, de la sencillez de los colores tiernos del corazón. Nada de aparentar ser ángel satinado de fantasía para embaucar con su flauta a las incautas vírgenes de la noche.
Son numerosas y selectas las canciones de Armando Zabaleta, entre ellas, la renombrada “No voy a Patillal”, ganadora del concurso de Canción Inédita del Festival de la Leyenda Vallenata en 1973, pero con “Amor comprado”, ya tiene los méritos suficientes para estar en “Olimpo” de los Compositores Vallenatos, al lado de Emiliano Zuleta, Tobías Enrique Pumarejo, Rafael Escalona y otra pléyade de compositores.
Zabaleta era prolífico en temática y en melodía. Hizo suyo el precepto universal que el arte es la manifestación de los sueños o de las realidades que cada artista concibe de acuerdo con su visión conceptual y su estética espiritual. Por eso le cantó al amor, a la problemática social de los campesinos, al paisaje natural de las sabanas del Diluvio, a la problemática urbana de Riohacha, a la indecisión del escritor García Márquez de no hacer una obra tangible en su pueblo Aracataca. Además, denota en sus canciones la preocupación por la coherencia y la claridad de sus versos.
Ponéte aquel trajecito gris
que tiene florecitas de azar,
ese que me hace recordar
cuando yo me enamoré de ti.
……
Bonitas eran las sabanas del Diluvio,
a las que Tobías Pumarejo le hizo un Son,
en ese momento no eran de ninguno
eran propiedad de la Nación.
….
Como se sabe, es la obra la que engrandece al autor, la que permanece en los sentimientos de los pueblos. Así mucha gente olvide el nombre de Armando Zabaleta, muchas de sus canciones ya pertenecen a la memoria colectiva.
DÉCIMAS DE LA SEMANA
I
Un juglar de condiciones
era Armando Zabaleta,
triunfante siempre en la meta
con sus hermosas canciones,
de grata recordaciones
en la región vallenata
en sus cantos de destaca
la pureza del folclor;
fue un líder compositor
la historia así lo relata.
II
La muerte lenta llegó
con su enlutada corneta
por Armando Zabaleta
y su cuerpo se llevó;
de recuerdo nos dejó
su grandeza musical,
fue un rey del Festival
y es un autor renombrado,
compuso el “Amor comprado”
y “No voy a Patillal”.







