Con esta nota, que espero no sientan que me estoy volviendo monotemático, deseo hablar de lo que significa una persona inculta, según la RAE: “Que carece de cultura o tiene un nivel cultural bajo. Aplicado a persona, usado también como sustantivo”.
Es detallar un personaje de modales rústicos y groseros o de corta instrucción. En Valledupar observamos que este tipo de personajes pululan en abundancia.
Desde hace rato venimos insistiendo sobre esto, un tema relevante, y analizar de alguna manera este tipo de personas que se convierten en artífices del desorden, del caos, del vandalismo. Repito, aquí tenemos muchos que ostentan este pergamino gris.
Revisemos algunos casos y ustedes me dirán si hay razón para hablar de incultura en Valledupar.
Recorramos algunos escenarios a los cuales les han invertido recursos suficientes para mantenerlos como una tacita de plata.
Los parques no se cuidan como debería, y el mal uso, da al traste con su adecuado estado.
Los juegos dañados, la basura que se asoma por todos lados y esto lo generan los incultos.
Usted sale con la familia a visitar los sitios de esparcimiento y se encuentra con el desorden sin control, el Parque de la Vida mal utilizado por muchos; en la glorieta de Diomedes, y aquí empieza el rosario, encontramos por ejemplo que en este escenario hay unas bancas para el uso de los visitantes, para descansar o retozar un rato, pues fíjense que allí hay unos señores que venden sombreros y toman fotos a los turistas, hasta allí todo bien, pero resulta que los señores usan las bancas para exhibir los sombreros y no permiten con esto que los turistas las usen. Prima aquí el beneficio particular, pero nadie dice nada.
Llama la atención el uso que le dan a las fuentes que están en el parque ‘La Provincia’ el famoso parque de Carlos Vives; mientras los padres están tomándose fotos, los pelaos se bañan allí, en las fuentes, como si eso fuese una piscina. Jodida la vaina.
Vuelve y juega, los cambuches que están en toda la acera de la sede de la UPC Hurtado, que feo escenario, y el señor secretario de Gobierno como Shakira.
La incultura está en ese mismo escenario cuando dañan los monumentos de los artistas que se exhiben en esa zona y que son usados para tomarse fotos que perpetúen la visita al sector. Si bien es cierto es para eso, tomarse la foto y embellecer el sector, la idea es cuidarlos, hacer buen uso de ellos.
¿Necesitamos un gendarme por cada ciudadano? No creo. Esto es cuestión de urbanidad, civismo, principios, valores; hace mucha falta esto y un poco de mano de dura también, por parte de las autoridades, como dice Miguel Tomás.
Quiero cerrar transcribiendo un mensaje que me encontré por ahí y que llega justo al escenario que deseo entendamos: “Los vagos se forman en las casas. En las familias que no ponen reglas, limites, márgenes y responsabilidades. El amor de los padres no puede perjudicar el desarrollo integral del individuo. El amor es disciplina, orden y respeto”.
Hay que perseverar, si los malos no son tantos. Posdata: por estos días Valledupar luce imponente y colorida, el amarillo cañahuate viste de gala nuestros cerros, calles y carreteras. Que hermosa es mi tierra, hay que cuidarla.
Sólo Eso.
Por: Eduardo Santos Ortega Vergara.





