Elvia Milena,
Desde el lienzo de mi alma, donde se cruzan la arquitecta, la artista y la escritora, te escribo con el eco cesarense que nos formó. Somos hijas de un colegio inspirado en San Francisco, donde aprendimos que servir y dar es el único sendero. Hoy, como gobernadora del Cesar, nacida en San Diego, tus pasos resuenan desde San Alberto hasta El Copey. Quiero dialogar contigo, de mujer a mujer, sobre un liderazgo que una al Cesar, nuestra Sagrada Familia extendida, en un propósito de justicia, comunidad y cuidado por la tierra.
Como arquitecta, sé que los cimientos perduran cuando abrazan a todos. Como artista, entiendo que los colores tejen historias compartidas. Como escritora, creo en palabras que cruzan fronteras. Tu Plan de Desarrollo 2024-2027, “Gobernando el Cesar Imparable”, es un lienzo en construcción. Te invito a que sea un canto del alma, como el vallenato, dejando huellas que inspiren más allá del Cesar, con la claridad del río Tocaimo.
En cultura y turismo, el Centro Cultural de la Música Vallenata y “El Cesar Enamora” celebran nuestra identidad. Pero imagina un Cesar donde cada comunidad, desde La Puerta de Oro hasta La Villa del Cesar, tenga voz. Que jóvenes, indígenas y mujeres reimaginen nuestro legado, uniendo lo local con lo universal, como cantó Leandro Díaz con fe en que Dios no nos deja.
En el ámbito ambiental, tu liderazgo en la COP16 y la conservación del río Cesar reflejan el cuidado por la creación que nos enseñó San Francisco. El desafío es que todos los cesarenses seamos guardianes de ríos y bosques. Alianzas público-privadas transparentes pueden tejer un legado de sostenibilidad que perdure en el corazón colectivo.
Tus obras, como la avenida Simón Bolívar o “Canitas de Amor”, conectan anhelos y arraigan confianza. Pero el reto es un gobierno abierto, inclusivo, que disuelva divisiones y fomente la colaboración. Nos formaron para servir sin esperar, para buscar la reconciliación y la paz, como predicó Fray Luis Amigó. Que tus huellas no se midan en votos, sino en la chispa que encienden en cada cesarense.
Tu labor, Elvia, es un cuadro que espera tus trazos. Pinta con la audacia de quien sabe que lo local resuena en lo universal. Que cada carretera sea un puente a la equidad, cada abrazo a un adulto mayor un recordatorio de humanidad, cada comunidad fortalecida un paso hacia un Cesar unido. Que tu legado, como hija de San Diego, sea el de una mujer que llevó al Cesar a reflejar lo mejor de la humanidad, con notas de vallenato eternas, capaces de viajar más allá del tiempo.
Sigue tejiendo, pintando, construyendo. Que el Cesar sea tu lienzo y tus huellas, imborrables, hablen de un liderazgo inclusivo, transparente y colectivo, guiado por el mandato de servir y dar.
Con la mirada de una arquitecta, el pincel de una artista y la pluma de una escritora,
Se suscribe,
Yarime Lobo Baute.







