En el sagrado espacio de Seykukwi, el Gobierno Nacional entregó el 11 de febrero al pueblo arhuaco el Programa Corazón del Mundo, un convenio para restaurar la Línea Negra de la Sierra Nevada hasta 2065, con la ministra Irene Vélez y el cabildo gobernador Zarwawiko Torres Torres.
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Este acto, realizado en territorio ancestral arhuaco, consolida la protección de sitios sagrados y gobernanza indígena frente a amenazas medioambientales, respondiendo a gestiones de la Confederación Indígena Tayrona (CIT). Vélez representó el compromiso del presidente Gustavo Petro, mientras Torres celebró la aprobación ante el Fondo para la Vida y la Biodiversidad. El programa extiende el Plan Guardabosques 2015-2025, priorizando prácticas ancestrales.
Entrega en territorio ancestral
Esta iniciativa reconoce la Sierra Nevada de Gonawindúa como un sistema vivo interconectado, clave para el equilibrio planetario, e integra el ordenamiento ancestral, la protección de sitios sagrados y la gobernanza indígena con el Estado colombiano.
La ministra Irene Vélez enfatizó el respaldo presidencial: “En esta venida no solamente estamos cumpliendo un convenio, estamos cumpliendo la palabra. El presidente Gustavo Petro dijo que el corazón del mundo tenía que cuidarse y eso es lo que yo estoy haciendo aquí en su representación”. Este paso fortalece gestiones previas de la Confederación Indígena Tayrona (CIT) ante el Ministerio, enfocadas en defender el territorio y sus sistemas de vida.
Voz del pueblo arhuaco
Zarwawiko Torres Torres, Cabildo Gobernador, valoró el avance: “Nosotros, los moradores milenarios de la Sierra Nevada de Santa Marta, valoramos y agradecemos al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y a nuestra ministra Irene Vélez, que hoy hace presencia aquí, por las acciones y gestiones realizadas ante el Fondo para la Vida y la Biodiversidad, con la aprobación del Programa Corazón del Mundo”. El programa continúa el Plan Guardabosques 2015-2025, priorizando especies nativas y prácticas ancestrales contra especies invasoras, con la meta de conservar el 70 % del territorio en 40 años.
Como seguimiento a reportajes de El Pilón, este convenio responde a críticas por reforestaciones no ancestrales y busca recuperar hectáreas degradadas, con énfasis en liderazgo indígena frente a minería en la Línea Negra. La CIT ha impulsado el programa en foros como COP16 y COP30, atrayendo financiamiento global para restauración ecológica.










