En Pueblo Bello, municipio indígena arhuaco del Cesar, cuna de tradiciones ancestrales y a 1.200 metros de altura, late un proyecto que une cuerdas y tambores: la Filarmónica Infantil de Pueblo Bello. Liderada por Bryan Rangel Mendoza, maestro de música egresado de la Universidad Popular del Cesar y director de orquesta, esta iniciativa gratuita para niños desde los 8 años se constituyó legalmente como fundación el 27 de enero de 2025.
La meta de la filarmónica de Pueblo Bello es democratizar la formación sinfónica en el municipio, enclave arhuaco donde los instrumentos y la formación musical siguen siendo un lujo inalcanzable para la mayoría.
Los humildes orígenes y el primer ensamble
Todo arrancó del bolsillo de Brian, quien compró seis violines Greco, mientras trabajaba en la Casa de la Cultura municipal. Su hermana donó un chelo, y pronto se sumaron aportes de estudiantes, formando un núcleo de cuerdas frotadas con siete músicos.
De julio a diciembre de 2025, el plan piloto cobró vida con un formato inicial de cuerdas frotadas —siete músicos con seis violines Greco y un chelo donado—, que se expandió a 25 integrantes al sumar percusión de tamboras indígenas y un bajo eléctrico.
La filarmónica incluyó recitales grabados, un concierto navideño con el himno municipal (transcrito por Brian) y participación en las luces de la Alcaldía, todo pese a rotar instrumentos entre grupos. “Hicimos turnos de dos o tres veces por semana para que practiquen en casa y avancen”, explica Bryan para EL PILÓN.
Formación rigurosa en escasez
Con métodos Suzuki y solfeo Kodaly, Rangel Mendoza imparte a los 20-25 estudiantes —desde los 8 años— lectura de partituras, afinación vocal y posturas correctas (primera a tercera posición) para prevenir lesiones. Los niños rotan seis violines Greco y un chelo —sustituyendo el contrabajo por un bajo eléctrico—, más percusión de tamboras indígenas, practicando 2-4 veces por semana y turnándolos en casa pese a la escasez.
Bryan Rangel, fundador de la Filar Pueblo Bello; César Sánchez, gerente del Hotel Pueblito Arhuaco; Carlos Rodríguez, Fundación Membrana. Foto: Cortesía.
Actualmente, urge conseguir violas, contrabajos y más cuerdas frotadas para abrir la formación a 26 niños por ciclo: “El avance es lento con rotación; lo ideal es que cada niño tenga un instrumento”, admite Brian.
Fusión arhuaca y vallenata
El repertorio respira Pueblo Bello con transcripciones sinfónicas de música indígena arhuaca (del proyecto de grado de Bryan), vallenatos de Escalona, clásicos y composiciones propias.
“Montamos lo que piden los padres, pero metemos lo ancestral para fusionar”, dice Rangel. “Gestionar una Filar es ir contra corriente; escasean violistas y contrabajistas en la región, y los costos de los instrumentos asfixian”.
La teletón del 28: almuerzo que sonará
Con el apoyo de la Fundación Membrana, un grupo de jóvenes de Pueblo Bello que gestionan el Hotel Pueblito Arhuaco, hoy con objeto social municipal para arhuacos, apadrina el proyecto. Prestan el espacio para ensayos y conciertos y destinan el 10 % de los ingresos del restaurante a la compra de instrumentos.
Sin embargo, los esfuerzos son insuficientes y necesitan de profesores, de integrarse con otros músicos del departamento y fuera de él, para regalarles otra alternativa a la niñez arhuaca del municipio.
El sábado 28 de febrero, a las 11 a. m., el Hotel Pueblito Arhuaco acoge la Teletón inaugural: un almuerzo benéfico con concierto instrumental de fragmentos indígenas, himno municipal y vallenato. El 10 % de cada consumo se destina a instrumentos; apadrina desde 100 pesos o dona instrumentos como violines.






