Aquella luna de junio que muchas veces se trasnochó porque el sol no quiso despertar fue la misma que el compositor Rosendo Romero Ospino pudo mirar fijamente teniendo fe en el corazón hasta pretender que las penas huyeran y el amor no sufriera de ansiedad.
En los arreboles del sentimiento, ‘El poeta de Villanueva’ musitó diversos versos, le puso la más dulce melodía, repitió su cariño para que la fuerza de la vida alumbrara el lugar preciso y no borrara el recuerdo envuelto en adioses.
Después de componer esa canción, ‘Luna de junio’, se la hizo escuchar detenidamente a su hermano Israel Romero y al cantante Rafael Orozco, quienes integraban El Binomio de Oro. Ellos aplaudieron ese poema cantado y lo grabaron en el año 1981.






