La Secretaría de Seguridad y Convivencia Ciudadana y el Comité Facilitador de la Política Pública de Protección y Bienestar Animal de Valledupar dieron el primer paso en una articulación formal para enfrentar los conflictos que está generando en la ciudad la tenencia de perros de manejo especial, en la primera mesa convocada por el ente territorial para abordar de frente este problema.
A la reunión asistieron representantes de la Policía Nacional, Procuraduría, Secretaría de Salud y otros actores institucionales, con el propósito de revisar responsabilidades, rutas de atención y el rol de cada entidad frente a estos casos.
“Recibimos una indicación por parte de la Secretaría de Seguridad y Convivencia para estar presentes en la reunión de convivencia ciudadana que ellos estaban llevando a cabo junto con otros asistentes, representando a la Policía Nacional, Procuraduría, Secretaría de Salud y demás”, explicó France Lozano, vocera del Comité Facilitador, en diálogo con EL PILÓN.
¿Qué es un perro de manejo especial?
En Colombia, la Ley 1801 de 2016 define como perros de manejo especial a aquellos que, por su raza, entrenamiento o historial de agresión, exigen controles adicionales por parte de sus cuidadores. En esta categoría se incluyen ejemplares utilizados para ataque o defensa, así como animales que hayan protagonizado episodios de agresión a personas o hayan causado la muerte a otros perros.
Dentro de las razas más conocidas que entran en esta clasificación están el pitbull, bull terrier, rottweiler, dóberman, dogo argentino y otras similares, además de sus cruces. Más allá de la raza, cualquier perro que presente conductas reiteradas de ataque puede ser considerado de manejo especial y quedar sujeto a medidas más estrictas de registro y control por parte de las autoridades.
Un problema de convivencia que ya se siente en los barrios
De acuerdo con Lozano, en Valledupar hay personas que tienen perros de razas catalogadas como de manejo especial por la normatividad nacional, similares a las que regula el Código Nacional de Seguridad y Convivencia en materia de caninos de manejo especial.
Ese panorama se ha traducido en conflictos entre vecinos por animales que salen sin bozal, sin correa o sin control, generando ataques a perros más pequeños y episodios de intimidación a la comunidad, tal como ya se ha documentado en otras ciudades del país.
“La Secretaría de Seguridad y Convivencia sí ha tenido reportes de casos en que ha habido conflictos entre personas, entre vecinos, donde de pronto salen con los animales de ese tipo sin bozal, sin traílla, sin correa y se presentan situaciones en las que posiblemente atacan a otros perros más pequeños o incluso intimidan a los vecinos”, relató Lozano.
Añadió que también existen reportes ante la Secretaría de Salud, que visita las viviendas para descartar que los ataques estén relacionados con rabia, en cumplimiento de los protocolos de salud pública y control antirrábico.
El registro de perros de manejo especial
Uno de los ejes de la reunión fue el registro de los perros de manejo especial en Valledupar, una obligación que se desprende del Código Nacional de Policía, que ordena llevar un censo de caninos de manejo especial y autoriza a los municipios a fijar tasas y condiciones para esos registros.
France Lozano señaló que, aunque en la ciudad se han hecho ejercicios previos de registro, el Comité insistió en que este no puede limitarse a un simple listado, sino que debe convertirse en una base de datos con historia del animal y trazabilidad de los incidentes de convivencia.
“Se les indicó en la reunión que este registro debía conllevar una historia, que estuviera depositado en una base de datos funcional. No es que registremos y ya. Que se haga un seguimiento, que en caso de que haya reincidencia del animal en ataques o conflictos entre vecinos, se pueda revisar el historial y, con base en él, ver las posibles estrategias de manejo”, explicó la vocera.
Esa propuesta se alinea con el enfoque nacional de seguimiento a ejemplares caninos de manejo especial, que prevé sanciones para propietarios cuando sus perros afectan la convivencia o causan daños a otros animales.
Educación ciudadana y capacitación a la autoridad
Además del registro, la reunión definió la necesidad de fortalecer la pedagogía con la ciudadanía y la capacitación de las autoridades sobre el manejo de perros de manejo especial, en coherencia con la Política Pública de Protección y Bienestar Animal y la Ley 1774 de 2016, que obliga a prevenir el maltrato y promover la tenencia responsable.
“Se hablaron muchas cosas como, por ejemplo, implementar la estrategia de fortalecer la educación, charlas educativas y sensibilización con respecto a la responsabilidad en la tenencia de estos perros de manejo especial”, detalló Lozano.
También se planteó capacitar a la Policía Nacional para que conozca qué razas son consideradas de manejo especial y cómo actuar ante un ataque, teniendo en cuenta que muchas veces no hay claridad sobre dónde llevar a un animal involucrado en un incidente y cómo proceder sin vulnerar la normatividad.
“Es importante que las mismas autoridades tengan el manejo y el conocimiento para poder implementar cuál sería su respuesta ante una situación por ataque de animales”, insistió la vocera, subrayando que no solo las razas listadas en la norma, sino también los perros criollos o mezclas, pueden presentar comportamientos de riesgo.
De la política pública a la acción
Valledupar cuenta con un Acuerdo Municipal que adopta la Política Pública de Protección y Bienestar Animal, aprobada como Acuerdo 009 de 2024, la cual recoge los lineamientos nacionales que reconocen a los animales como seres sintientes y ordenan a los municipios desarrollar estrategias para prevenir el abandono, el maltrato y los riesgos a la convivencia.
Esa política, denominada “Cada pata, cada ala, cada huella importa a Valledupar 2024-2036”, establece tareas para que las secretarías municipales trabajen de manera articulada con la comunidad y el sector privado en temas de bienestar animal, incluyendo la tenencia responsable y el manejo de perros de manejo especial.
En la reunión, Lozano llamó la atención sobre la falta de conocimiento interno de esa política por parte de algunas dependencias y pidió que las iniciativas de la Secretaría de Seguridad se inscriban formalmente dentro de las acciones previstas en el acuerdo. “Se le solicitó mayor articulación entre las diferentes secretarías, porque si nos damos cuenta, cada una desde su campo puede aportar para el bienestar y la protección animal, que además de ser un tema de salud pública es una temática de convivencia ciudadana”, sostuvo.
Hacia una ruta clara de atención y seguimiento en Valledupar
La articulación entre Secretaría de Seguridad, Secretaría de Salud, Policía, Procuraduría y el Comité Facilitador busca construir una ruta de atención más clara para casos de ataques, conflictos entre vecinos y quejas por tenencia irresponsable de perros de manejo especial. Entre las ideas que quedaron sobre la mesa están la sistematización del registro, la definición de quién hace el seguimiento a los animales reincidentes, y el refuerzo de campañas de sensibilización en barrios, colegios, zona rural y con el propio sector animalista.
La vocera reconoce que el proceso ha sido lento, pero resalta que con la articulación al interior del Comité y con las entidades distritales se han comenzado a destrabar acciones que estaban rezagadas, en línea con el llamado nacional a coordinar de manera permanente y eficaz a las autoridades para garantizar la convivencia.







