El cirujano oncólogo Rafael Zabaleta falleció en su vivienda, ubicada en Valledupar, al parecer a causa de un infarto. El médico, quien prestaba sus servicios en el Hospital Rosario Pumarejo de López, fue hallado sin vida en un sector cercano al colegio La Sagrada Familia.
De acuerdo con la información preliminar, el cuerpo no presentaba signos visibles de violencia, por lo que la principal hipótesis apunta a una muerte por causas naturales. No obstante, las autoridades competentes adelantan las investigaciones y procedimientos de rigor para establecer con exactitud las circunstancias y causas del deceso.
La noticia ha generado profunda consternación entre familiares, amigos y colegas del sector salud, quienes lamentaron su partida y resaltaron su vocación de servicio, calidad humana y compromiso con sus pacientes. Rafael Zabaleta era ampliamente reconocido por su labor profesional y, en el ámbito personal, era aficionado a las riñas de gallos finos.
Desde diferentes sectores de la comunidad médica se han expresado mensajes de solidaridad y condolencias, destacando el legado que deja en la atención oncológica de la región y el impacto positivo de su trabajo en la vida de muchos pacientes.











