Este miércoles 4 de febrero, Angélica Olarte se posesionó como nueva procuradora Regional de Instrucción del departamento del Cesar, en reemplazo de Miguel Rocha, a quien declararon insubsistente, al parecer, por motivos políticos.
Angélica Olarte llega a la Procuraduría como ficha de la familia Gnecco, al igual que cuando fue elegida como contralora municipal de Valledupar para el periodo 2021-2025. Incluso, recién salida de la contraloría en enero, estuvo dos semanas como jefe de campaña de José Alfredo Gnecco.
Este cargo es clave porque la sectorial abre las investigaciones disciplinarias contra funcionarios públicos y particulares que incurran en faltas y particulares que manejen recursos públicos, de acuerdo con las competencias propias de esta procuraduría.
Nuevas competencias y jurisdicción
El cargo que asume Olarte tiene funciones específicas delimitadas por el Código General Disciplinario (Ley 2094 de 2021), el cual separó las etapas de investigación y juzgamiento. Como procuradora de Instrucción, su despacho será el encargado de adelantar la etapa probatoria de los procesos disciplinarios.
Entre sus facultades legales se encuentran la apertura de indagaciones preliminares e investigaciones, la decisión de archivar expedientes si no se encuentran méritos, y la formulación de pliegos de cargos contra los servidores públicos. De igual forma, la norma le otorga la potestad de solicitar la suspensión provisional de funcionarios investigados.
Su jurisdicción abarca a los servidores de elección popular y de manejo de recursos en el departamento, incluyendo alcaldes municipales, concejales, diputados de la Asamblea del Cesar, secretarios de despacho y gerentes de entidades descentralizadas. Los fallos sancionatorios finales, sin embargo, seguirán siendo competencia de la Procuraduría de Juzgamiento.










