El excandidato al Concejo de Valledupar, Daniel Daza, anunció que la Registraduría Nacional admitió la inscripción de un comité que busca la revocatoria del alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco. Esta idea nació, cuenta el promotor, a raíz de lo que llamó incumplimientos del mandatario.
“Se le prometió a la comunidad que iba a dar una solución operativa. Un verdadero gerente hace un diagnóstico, hace estudios, para encontrar conocimiento que le permita solucionar el problema. Prometió arreglar esto como quien cambia una bombilla. Pero no tiene un manual”, señaló Daniel Daza.
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El proceso de revocatoria exige superar varios filtros institucionales. El alcalde Ernesto Orozco lleva 28 meses en el cargo, desde enero de 2024, y faltarían 20 meses para su salida. Como ya superó su primer año de gobierno, la ley permite activar el mecanismo mediante un formulario que sustenta la insatisfacción general ciudadana o el incumplimiento de su programa de gobierno.
No es una tarea fácil
Para llevar este proceso a las urnas, existe un umbral matemático estricto. La normativa actual establece que el comité debe recoger un número de firmas equivalente al 30% de los votos que obtuvo el mandatario.
Ernesto Orozco obtuvo 71.589 votos en el preconteo. Esto significa que el comité promotor necesita recolectar un mínimo de 21.477 firmas válidas. La norma es rigurosa al señalar que solo podrán firmar la solicitud quienes hayan votado en esa misma jornada electoral.
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Si la Registraduría certifica que se alcanzó el número de apoyos requeridos, tendrá dos meses para convocar la votación definitiva. En esa cita en las urnas, para que el alcalde sea revocado, la participación ciudadana debe ser equivalente a por lo menos el 40% de la votación total registrada el día de la elección original, y la mitad más uno de esos sufragios debe marcar la opción a favor de la revocatoria. Únicamente podrán participar quienes hayan votado en los comicios iniciales.
La ley no admite segundos intentos. Si los resultados de la votación no alcanzan a revocar el mandato, el proceso se archiva y no podrá volver a intentarse en lo que resta de su período.
Un golpe político
Más allá de que sea poco probable que Daniel Daza y su equipo logren completar el proceso de revocatoria o sumar las firmas necesarias, este es un golpe simbólico para la administración de Ernesto Orozco. Entre otras razones, porque su movimiento busca llevar candidato para las elecciones regionales del 2027.







