OPINIÓN

Paloma querida

Uno necesita gente que quiera las regiones y eso es Paloma, una mujer de vestir sencillo, sin petulancia. Sin complejos; una mujer que puede ser importante para el desarrollo del Cesar. 

Quintin Quintero, columnista de EL PILÓN

Quintin Quintero, columnista de EL PILÓN

Por: Deivis

@el_pilon

canal de WhatsApp

El título de esta columna corresponde a una de las canciones más significativas del más grande cantautor que ha dado la ranchera, José Alfredo Jiménez.  Precisamente, el título tiene razón de ser, porque en medio de la coyuntura política que vive el país, los entes territoriales (departamentos y municipios) deberían escoger a un presidente de la República, pensando en la capacidad de gestión del próximo Gobierno nacional, en las obras que pueda hacer, en la seguridad que pueda generar y en las necesidades básicas insatisfechas que pueda superar. 

Un presidente que se considere amigo de las regiones y no que actúe como un enemigo de las mismas, que tenga capacidad de quererlas y de trabajar de la mano con las regiones y no dé la espalda a ellas. Trabajar con los departamentos y municipios no debe verse como sinónimo de politiquería y corrupción. 

Es decir, para las elecciones presidenciales de Colombia de este 2026, que se realizarán el 31 de mayo con la finalidad de elegir presidente y   vicepresidente para el periodo 2026-2030, la gente de ciudades como Valledupar y de departamentos como el Cesar, así como de nuestros municipios, debe votar por quien le vaya a servir a nuestra región con pragmatismo y no por quien pretenda con discursos inacabados e improductivos, meternos los dedos en la boca y crearnos expectativas incumplibles que aporten poco o nada al Cesar.

Paloma, la candidata a la Presidencia, sí que ha venido al Cesar; no le es nuevo, no le es ajeno. No es una oportunista buscando votos en lugares por los que no siente afecto. De hecho, más de una vez se le ha visto de la mano, entre otros, con su amiga Claudia Margarita Zuleta Murgas. Es una mujer de posturas, pero también de mentalidad amplia y con vocación de sumar.

Además, su fórmula para vicepresidente también ha estado en el Cesar; testigo, entre otros, es el corregimiento de Patillal, donde degustó de la gastronomía. Uno necesita gente que quiera las regiones y eso es Paloma, una mujer de vestir sencillo, sin petulancia. Sin complejos; una mujer que puede ser importante para el desarrollo del Cesar. 

Cuatro años sin un presidente verdaderamente amigo de un departamento, son cuatro años de sequía de obras y de escasez de gestión para una región. Paloma además tiene el plus de tener carácter, contundencia en las ideas y no es corrupta. Un gobierno nacional no puede seguir permitiendo presidentes que dejan a sus ministros y a sus funcionarios robar.

El Cesar puede contar con una mano amiga, la de la querida Paloma. 

Por: Quintín Quintero

Temas tratados
  • Paloma Valencia
  • Quintin Quintero

TE PUEDE INTERESAR