OPINIÓN

El Cesar, la ruta inevitable de quienes se vislumbran como futuros presidentes

El departamento del Cesar y el Festival de la Leyenda Vallenata se perfilan como escenarios decisivos para las elecciones de 2026, consolidándose no solo como un epicentro cultural, sino como una parada estratégica obligatoria donde se definen alianzas, se miden fuerzas y se comienza a construir el camino hacia la Presidencia de Colombia.

Eistin-Arce-Mejía, columnista de EL PILÓN.

Eistin-Arce-Mejía, columnista de EL PILÓN.

canal de WhatsApp

No es casualidad que el departamento del Cesar, y en particular Valledupar, aparezcan de manera reiterada en la hoja de ruta de quienes aspiran a gobernar Colombia. A lo largo de la historia política, varios candidatos han entendido que pasar por esta tierra no es un gesto simbólico, sino una decisión estratégica.

El calor humano de su gente, sus paisajes emblemáticos y la fuerza cultural que emana de sus historias —donde el realismo mágico dejó de ser solo literatura para convertirse en melodía, en economía del conocimiento y que hoy reclama su salto definitivo al género literario— hacen del Cesar un territorio donde la política se siente, se canta y se proyecta. Aquí los relatos se vuelven coro, cruzan fronteras y acercan culturas. Pernoctar en el Cesar es casi un paso obligado: conveniente, acertado y profundamente proyectador.

Así lo comprendieron figuras como Carlos Lleras Restrepo, Alfonso López Michelsen, Álvaro Uribe Vélez, Juan Manuel Santos y Gustavo Petro, además de un nutrido grupo de mandatarios que se remonta hasta el mismo Libertador. Todos leyeron la dinámica de esta región y supieron generar sinergias. No en vano, en la tradición política nacional se afirma que quien llena la Plaza Alfonso López empieza a vestirse de presidente.

Este año, el Festival de la Leyenda Vallenata será, sin duda, un hervidero político. Con un nuevo Congreso y candidatos presidenciales ya definidos tras las elecciones y consultas del 8 de marzo de 2026, Valledupar se convertirá en escenario clave a tan solo 29 días del inicio de la gran fiesta de la democracia, que tendrá lugar el domingo 31 de mayo de 2026, con la realización de la Primera Vuelta Presidencial.

Este certamen, en honor al Binomio de Oro, que se desarrollará desde el 29 de abril al 02 de mayo de 2026, servirá como antesala donde, entre copas y al son de acordeones, se cocinarán alianzas, se sellarán pactos y se medirán fuerzas.

Las condiciones socioeconómicas de la región Caribe, con Valledupar como enclave estratégico, refuerzan este protagonismo. Agricultura, ganadería, minería, industria, turismo, transporte marítimo cercano y el mayor espejo de agua dulce del país, entre otras potencialidades, hacen del Cesar un botín político determinante en cualquier puja electoral. Por eso muchos decidieron madrugarle a la carrera, entendiendo que, aunque levantarse más temprano no hace que amanezca más rápido, el que va adelante, va adelante.

En este contexto, los congresistas más experimentados fortalecen sus vínculos con las bases, conscientes de que la dinámica política ha cambiado en un mundo multipolar. Y como se dice coloquialmente, hoy abundan los caciques y escasean quienes quieren ser indios. La construcción del enemigo funcional —desde la psicología social y la teoría del conflicto— se convierte en herramienta clave para segmentar el electorado y encaminarlo hacia la victoria, con agendas puntuales.

Y qué mejor escenario que Valledupar: tierra de buenos vinos, viejas tradiciones y largas conversaciones. Aquí avanza, como constante milenaria, la narrativa del ellos versus nosotros, la definición de enemigos comunes y la convocatoria del pueblo como actor central. Porque en el Cesar no solo se canta vallenato: también se define el poder.

Este año, el Festival de la Leyenda Vallenata será mucho más que música y folclor. Será el preludio donde se confirma que en política no siempre gana el más puro, sino el que logra construir más alianzas; que la victoria va más allá del discurso y que las maquinarias, lejos de extinguirse, cobran más vida que nunca. Un viejo precepto romano lo resume: divide y reinarás. Los imperios no se construyen solo con amigos, sino con aliados, escuchando a la gente y leyendo el territorio.

Por eso, quien vaya a Valledupar en pleno Festival —más allá de convertirse en vallenato— se monta en la locomotora donde se toman las decisiones. Este año, simplemente, el Festival es imperdible, ven, toma apunte y no te quedes por fuera de los que concluyen.

Por Eistin Arce

Temas tratados
  • Elecciones 2026
  • Estrategia electoral
  • Festival Vallenato
  • política colombiana
  • valledupar

TE PUEDE INTERESAR