A la hora de escoger el destino turístico en época de Semana Santa o cualquier franja vacacional del año, el Cesar está en el menú de posibilidades para turistas de diferentes regiones de Colombia.
El departamento ofrece, al igual que muchas otras regiones colombianas, opciones interesantes para hacer del turismo la principal herramienta dinamizadora de la economía en épocas claves de cada año: Semana Santa, Festival Vallenato, Feria Ganadera, vacaciones, entre otros.
La Semana Santa atrae turistas motivados por su propio interés, más no por un mercadeo previo de la institucionalidad, llegan ávidos de conocimiento: unos por asistir y participar en los rituales religiosos que en cada población se programan como Valledupar, Valencia de Jesús, San Diego y otros por visitar sitios turísticos de renombre como los pueblos indígenas de la Sierra Nevada, los balnearios Hurtado, La Mina, El Mojao y La Vega Arriba, entre otros, o por descansar en paraísos terrenales como los que ofrecen, con poca infraestructura Pueblo Bello, Manaure, González y Río de Oro.
Valledupar es uno de los destinos turísticos obligado para los amantes del Vallenato y la pachanga, es una ciudad llena de colorido y alegría, sus habitantes son gente amable y siempre dispuesta a colaborar con el visitante. En esta ciudad y sus alrededores se pueden realizar toda clase de actividades turísticas, es ideal para unas vacaciones en familia o con amigos.
Está ubicada en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta en la margen del río Guatapurí y por los ríos Cesar, Badillo, Ariguaní, Cesarito, Río Seco, Diluvio y Mariangola.
Valledupar aún conserva el encanto mágico colonial enmarcado alrededor de la Plaza ‘Alfonso López’; sin embargo ofrece una variedad de servicios modernos que la hacen sentirse orgullosa de ser la ciudad más joven, con un crecimiento urbano organizado.
El sitio más importante es La Plaza Alfonso López donde se realiza parte del Festival de la Leyenda Vallenata en ella encontramos: el Monumento ‘La Revolución En Marcha’ de Rodrigo Arenas, Casa Colonial de la familia Maestre Pavajeau, Tarima ‘Francisco El Hombre’, Casas Coloniales y la Iglesia la Concepción.
Otro sitio insignia es el río Guatapurí; allí están El Balneario Hurtado, Monumento La Sirena realizada por Jorge Maestre. Este río es considerado el más bello de Colombia por sus cristalinas y majestuosas aguas que atraen a sus visitantes a disfrutar de su exuberante vegetación tropical, sus exóticas y contorneadas rocas enmarcan los embrujantes y encantadores paisajes, los cuales contribuyen a crear misteriosas leyendas que inspiran a sus nativos a componer las más apasionadas melodías del folclor vallenato. En ese mismo entorno poético aparece el famoso río Badillo.
También es muy visitado el Monumento de La Chichamaya, Monumento ‘Pedazo de Acordeón’ en Homenaje a Alejo Durán realizado por Gabriel Beltrán; El Obelisco cosntruido por Carlos García y Helsias Castilla; Monumento ‘El Cacique Upar’, Homenaje a los Galleros obra deElma Pignalosa, Los Poporos (Coliseo Cubierto), La Catedral, La Iglesia de la Concepción, La Igesia de Santo Ecce Homo patrono de Valledupar, La Iglesia Tres Ave Marias y el Convento de Santo Domingo.
Las autoridades
La asesora de turismo del Cesar, Liana Castro Ariza aseguró que “comenzamos un plan de inversión de 800 millones de pesos en los temas de promoción turística, en ferias nacionales e internacionales, a parte de todas las riquezas del departamento hemos creado el Centro Interpretación Cultural Arhuaco en Pueblo Bello para facilitar el contacto directo entre visitantes y la etnia y hacer más etnoturismo”.
También, dijo que Pueblo Bello, Manaure, ríos, balnearios y temas étnicos con los más apetecidos por los turistas y “sin duda alguna Valledupar es el epicentro en donde la gente viene a conocer el folclor nuestro”.
Sin embargo, a pocos kilómetros de Valledupar, pasando por La Mina y Atánquez, se encuentra el pueblo de Patillal, destacado por la grandeza de sus compositores. Éste es el primer paso para conocer las grandes figuras del universo poético y musical del Cesar.
En su entrada llama la atención las esculturas en homenaje a los juglares más destacados del corregimiento. Un semillero de talentos que ahora tiene un espacio para recordarlos. Sus rostros esculpidos en una moneda enorme y dorada destacan del entorno y resalta la reflexión: ¿Cómo un pueblito tan pequeño puede ser la fuente de tanto talento?
Entre estos juglares destaca Rafael Escalona, uno de los compositores más mediáticos de los últimos años. También resaltan otros maestros como Octavio Daza, nacido en San Juan, quien se trasladó a temprana edad a Patillal. Aunque falleció con sólo 32 años, sus composiciones son el reflejo de una intensa y emocionante existencia.
Todos y cada uno de los artistas citados pueden ser la base de un estudio, un cuento o una película. Siempre han mantenido el recuerdo vivo de Patillal en sus composiciones. Alrededor de la plaza, todo es paz y silencio. El sol resguarda a los maestros y los hace brillar. En la semana de reflexión se caracteriza por unas fiestas apacibles, llenas de entrega y recogimiento, en el que los habitantes se esmeran en recrear el sacrificio de Cristo. Una muestra maravillosa de la vida comunitaria de los pueblos aledaños de Valledupar.
El corregimiento de Valencia de Jesús, según una publicación de Panorama Cultural. Com, es especialmente conocido por sus fiestas de Semana Santa. Los penitentes del jueves santo representan uno de los momentos de mayor intensidad y puede verse cómo toda la comunidad acompaña y alienta a los participantes bajo el sol.
El municipio de San Diego de las Flores es otra parada obligatoria en Semana Santa.
La iglesia del Perpetuo Socorro se convierte en lugar de encuentro de miles de creyentes que acompañan las procesiones con una devoción conmovedora. Según el portal, se recomienda especialmente las procesiones de la Virgen Dolorosa (el miércoles santo), la procesión de Jesús Nazareno (el jueves santo) o la celebración de la pasión de Cristo (el viernes santo).
Lo atractivo de Nabusímake
Nabusímake, la capital espiritual para los Arhuacos, es otro de los atractivos relevantes del turismo cesarense. Pocas personas tienen el privilegio de llegar hasta este lugar protegido por los mamos y los indígenas; solo, aquellos que buscan calidad de vida para este pueblo, pueden acercarse a esta comunidad.
El lugar también es llamado la tierra donde nace el sol; se conserva entre las montañas cuidando los nacederos de agua y los páramos y esperando que sus próximos visitantes lleguen con la energía pura y creen conciencia protectora sobre los recursos naturales.
Son un poco más de 60 casas de paja, rodeadas de una muralla en piedra. Está a orillas del río Fundación a 2000 metros sobre el nivel del mar. Aquí las comunidades indígenas son poco expresivas y poco abiertas al turismo destructivo y en masa. Se requiere un permiso para poder ingresar.
Llegar a Nabusímake puede resultar algo de aventura. Hay una distancia de 25 kilómetros a Pueblo Bello, Cesar. Es indispensable ir en un 4×4 ya que se presentan fuertes ascensos y bajadas. Es importante que en este tour se respeten profundamente los ancestros culturales, las costumbres y los valores.
El municipio de Manaure cuenta con una amplia infraestructura turística para brindar y agradar al visitante, cuenta con balnearios con cascadas de aguas cristalinas, estaderos con piscina y kioscos a la salida del municipio y cerca del río que lleva su mismo nombre.
El forastero también podrá disfrutar de la fiesta de la Virgen del Carmen, del Festival de Voces, Versos y Canciones que se celebra en julio, el Encuentro de Bandas Cívicas y Danzas además del Reinado del Turismo que se realiza en diciembre.
Manaure y su atractivo
Manaure Balcón del Cesar es por excelencia el Balcón Turístico del Cesar, se caracteriza por lo hermoso de su vegetación, la frescura de su medio ambiente la belleza de su río y sobre todo por la amabilidad de sus gentes.
Manaure fue musa de inspiración de viejos juglares del vallenato como el viejo Emiliano Zuleta, Poncho Cotes, Escalona, Andrés Becerra, Leandro Díaz, Juan Manuel Muegues y muchos otros, que al llegar a esta tierra se prendaron del encanto mágico de su entorno dedicándole sus mejores canciones.
El muelle flotante
Con 35 mil hectáreas en verano y 70 mil en invierno, la Ciénaga de Zapatosa es el complejo lagunar más grande del país; Chiriguaná, Chimichagua, Curumaní y Tamalameque son los cuatro municipios que hacen parte del complejo, en el que el río Cesar desemboca y luego la ciénaga desemboca en el Magdalena.
Hay un muelle flotante y parador turístico que le permite a Chimichagua convertirse en el centro del turismo de la ciénaga. Hay babillas y tortugas, zonas de mangles, aves migratorias, entre otros; además es un centro artesanal de esteras coloridas y únicas que realizan con la palma estera.
Lo que hay que mejorar
Para Lucy Armenta Mestre, gerente comercial de una reconocida empresa turística de Valledupar, “los hoteles deben trabajar de la mano con las agencias de turismo, deben hacer un equipo para que este fenómeno tenga mayor impacto, algunas agencias han cerrado porque los resultados no son los mejores. Debo admitir en sitios como Patillal y La Paz no hay hoteles suficientes para que un forastero disfrute del lugar; de alguna manera la gente poco disfruta de excursiones con destino a un lugar del Cesar, en tema de turismo, algunos prefieren Cartagena o Santa Marta.
Charlie Meneses, un chileno que llegó a Valledupar el pasado Domingo de Ramos, aseguró que tenía diez años que no venía a Valledupar y lamenta mucho el estado en que se encuentra el río Guatapurí. “Creo que las condiciones naturales de verano que se registra en el lugar está afectando las riquezas turísticas, el río se está secando y a mucho nos preocupa esto porque es un lugar atractivo, la gente que viene de afuera quiere ver unas aguas cristalinas, pero así como está es deprimente”, lamentó el visitante.
El turista dijo que “el Cesar es muy rico en entorno natural, pero hay que invertir en su infraestructura, hay que cultivarlos y mantenerlos en buen estado para que el visitante vuelva”. “Me gusta Valledupar porque es una ciudad económica, yo traje tres millones de pesos y me alcanza hasta para una semana, aquí el turismo es muy alto”, reconoció Charlie Meneses.
En materia de turismo religioso, Valledupar es la más venerada con su corregimiento de Valencia de Jesús; San Diego y Río de Oro, son otros de los puntos donde se vive con fervor la Semana Mayor.
En Nabusímake las comunidades indígenas son poco expresivas y poco abiertas al turismo destructivo y en masa. Se requiere un permiso para poder ingresar.
- Nabusímake es llamado la tierra donde nace el sol; es uno de las principales riquezas turísticas del Cesar.
- Al menos 60 mil turistas llegan a Valledupar en el Festival de la Leyenda Vallenato.
- En Patillal, el monumento de La Moneda resalta los juglares que nacieron en la región y engrandecieron el folclor.
- Valencia de Jesús y su tradición en Semana Santa atrae turistas de todas las regiones del país.
Por: Nibaldo Bustamante






