Lo que debía ser el cierre de una jornada de fútbol profesional en el estadio Armando Maestre Pavajeau terminó en una noche de angustia para un grupo de periodistas deportivos de la capital de Bolívar. Tras el encuentro entre Real Cartagena y Unión Magdalena, dos vehículos tipo van que transportaban a la prensa fueron atacados con piedras y objetos contundentes en las afueras de Valledupar.
Así quedó el vidrio trasero de una de las dos vans que transportaban a la prensa de Cartagena. El ataque, ocurrido en la salida de Valledupar hacia Bosconia, pudo terminar en tragedia si los proyectiles hubieran impactado directamente a los ocupantes que se refugiaban en el pasillo del vehículo. FOTO: Cortesía
El incidente ocurrió en el tramo vial que conduce hacia el municipio de Bosconia. Según el relato de las víctimas, sujetos a bordo de motocicletas interceptaron los vehículos y comenzaron a lanzar piedras de gran tamaño, rompiendo los cristales laterales y traseros de ambos automotores.
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“No son vándalos, son delincuentes”
Ozzy Martínez, uno de los periodistas afectados, en diálogo con EL PILÓN, relató los momentos de pánico vividos dentro de los vehículos: “Nos tiramos al pasillo de la van para protegernos. Una piedra rompió el vidrio trasero y cayó cerca de nosotros, pero ya sin fuerza porque pegó primero en una silla. Solo nos cayeron vidrios en la cabeza, pero el susto fue inmenso”.
Sujetos en motocicleta emboscaron a la delegación de comunicadores lanzando piedras de gran tamaño contra los automotores. Los periodistas, debidamente acreditados, denuncian que estos actos superan el vandalismo y deben ser juzgados como intentos de homicidio ante la justicia colombiana. FOTO: Cortesía
Los comunicadores enfatizaron que estos actos no pueden ser tildados de simples hechos vandálicos, sino de intentos de asesinato. “Debe existir una ley fuerte que penalice estos actos. Lanzar una piedra a un vehículo en movimiento puede causar una tragedia mayor. En otros países acabaron con los violentos con códigos penales severos, aquí debería pasar lo mismo”, señalaron.
¿Quiénes los atacaron?
De acuerdo con las primeras hipótesis, el ataque podría haber sido producto de una confusión por parte de supuestos hinchas locales del equipo Junior de Barranquilla. Al parecer, al notar que las vans tenían placas de Turbaco (Bolívar), los agresores asumieron que se trataba de vehículos que transportaban barristas del Real Cartagena, sin percatarse de que en su interior viajaba personal de prensa debidamente acreditado.
Reacción policial
Afortunadamente, la rápida comunicación a través de un grupo de coordinación permitió que patrullas de la Policía Nacional interceptaran la caravana a la salida de la ciudad. Los uniformados escoltaron a los periodistas hasta el municipio de Bosconia, garantizando su seguridad para el resto del viaje hacia el Corralito de Piedra.
A pesar de los cuantiosos daños materiales en la infraestructura de las vans, el reporte final indica que no hubo personas lesionadas. Este hecho reabre el debate sobre la seguridad en los alrededores de los escenarios deportivos y la necesidad de medidas judiciales más drásticas contra quienes utilizan el fútbol como excusa para la criminalidad en las carreteras del departamento.
Por: REDACCIÓN / EL PILÓN







