El dolor de una madre se convirtió en un mensaje que ha estremecido a toda Colombia. Tras la trágica muerte de los pequeños Darien y Saori Guevara Tiller, quienes fueron hallados sin vida dentro de un congelador en su vivienda en Vista Hermosa, Meta, su madre Karen Tller Pana rompió el silencio con unas palabras cargadas de amor, nostalgia y una profunda despedida.
“Los amé todo lo que pude”, escribió en su cuenta de Facebook el pasado 5 de abril, en una frase corta pero contundente que resume la magnitud de su dolor.
En su despedida, la mujer agradeció por cada momento vivido junto a sus hijos durante sus cortos años de vida. “Gracias mis bebés por haberme dado la alegría más grande estos 8 años de vida, gracias por haberme elegido como su madre”, expresó, recordando el vínculo que los unía y el amor que, asegura, siempre permanecerá intacto.
Las palabras continúan con una mezcla de resignación y tristeza: “Pronto estaremos juntos, qué corto es el tiempo y qué largo es el recuerdo”. Una frase que refleja el vacío que deja la partida de sus pequeños, así como la huella imborrable que dejaron en su vida.
El mensaje también deja ver el desconcierto ante lo ocurrido. “Solo Dios sabrá por qué se los llevó”, escribió, dejando en evidencia las preguntas sin respuesta que rodean este doloroso hecho que hoy es materia de investigación por parte de las autoridades.
Mientras avanzan las indagaciones para esclarecer lo sucedido, el país permanece conmovido por el caso. Las palabras de esta madre no solo retratan una tragedia familiar, sino que también se han convertido en un eco del amor incondicional y del duelo que hoy atraviesa, aferrándose a los recuerdos de sus hijos y a la esperanza de volver a encontrarlos.
Qué dijo el padre de los niños que murieron atrapados en congelador en el Meta
El padre de Darien y Saori Guevara Tiller relató que todo ocurrió en cuestión de minutos. Según explicó, él y su pareja salieron de la vivienda durante aproximadamente 20 minutos para conseguir alimentos y una camiseta que los niños necesitaban para un desfile escolar. “El congelador estaba desconectado”, aseguró, al intentar reconstruir lo sucedido.
De acuerdo con su testimonio, los menores habrían estado jugando a esconderse, una dinámica que solían practicar cuando estaban solos. En medio de ese juego, presumen que ingresaron al congelador y la tapa terminó cerrándose accidentalmente, dejándolos atrapados. “Se metieron, jugaron, la tapa se cayó, se aprisionó y se asfixiaron”, manifestó el padre, señalando lo que sería una trágica cadena de hechos.






