“Valledupar no puede normalizar que el robo de pertenencias termine en disparos, sangre y familias destruidas”. Con esta contundente frase, el empresario Jorge Guerrero rompió el silencio tras el atentado que sufrió la tarde del pasado 29 de abril en el barrio Obrero, en pleno Festival Vallenato, cuando seis sujetos en tres motocicletas lo interceptaron para despojarlo de sus pertenencias.
A través de un comunicado enviado a esta casa editorial, Guerrero desmintió las versiones que sugieren que el ataque fue producto de una simple resistencia al robo de su cadena de oro. Según su testimonio, la intención de los delincuentes fue letal desde el primer segundo.
El milagro de la reacción
En medio de la convalecencia, Guerrero relató un detalle técnico que le salvó la vida: la munición de los atacantes falló. “Desde el momento en que esta escoria ejecutó su plan, la intención era dispararme. Mi reacción ocurrió porque dos de los tres disparos no fueron efectivos por condiciones técnicas del revólver”, explicó.
El empresario fue enfático en señalar que su forcejeo no fue por proteger objetos materiales, sino por puro instinto de supervivencia: “Entendí que sus intenciones iban mucho más allá de un robo. Era matar y después robar. Ya no se trataba de proteger bienes; se trataba de mi integridad, de mi futuro y de mis esperanzas”.
Duelo por Valledupar
El comunicado no solo se centra en su caso personal. Guerrero aprovechó para alzar la voz por quienes no tuvieron su misma suerte en la reciente “ola homicida” que azota a la capital del Cesar. Expresó sus condolencias a las familias de Jhon Alexander Rojas, “El Mono” Estrada y Aldair Mendoza, ciudadanos cuyas vidas fueron apagadas en hechos violentos durante los últimos días.
“La comunidad de bien no puede vivir confinada por el miedo. No romanticemos la delincuencia. Son asesinos”, sentenció, haciendo un llamado directo a las autoridades y a la sociedad para no justificar la violencia bajo el argumento de que la víctima “se resistió”.
Llamado a la institucionalidad
Finalmente, el empresario invitó a los vallenatos a no desistir del proceso de denuncia, a pesar de lo tedioso que resulte. Según Guerrero, es la única vía para que la Fuerza Pública y la justicia logren “condenas ejemplares”.
Mientras tanto, las autoridades locales avanzan en la investigación. Se sabe que, gracias a las cámaras de seguridad del establecimiento donde ocurrió el hecho, ya habría un sospechoso identificado con un amplio prontuario delictivo. La ciudadanía espera que este clamor se traduzca en capturas reales que devuelvan la tranquilidad a un Valle que, en palabras de Guerrero, “no puede vivir con miedo”.






