La noche de este lunes se registró una fuga simultánea de gas y de agua en el barrio Pontevedra de Valledupar durante los trabajos de optimización y construcción del alcantarillado pluvial. En vídeos quedó registrado el momento de tensión que vivieron los vecinos del sector al ver la fuga.
El gerente de Aguas del Cesar, Leonardo Zuleta, entidad contratante, señaló que el problema fue solucionado. “Es un tema normal que se puede presentar en estas obras. El terreno lateral cedió, cayó un árbol y ese árbol impactó sobre una red de agua y gas y ocasionó el problema. Enseguida, los contratistas se pusieron al tanto y resolvieron el problema”, señaló el funcionario.
En 2022, Aguas del Cesar contrató la construcción del alcantarillado pluvial en Valledupar, entre las calles 7A y 7B, en el tramo comprendido entre la carrera 19 (Avenida Simón Bolívar) y el río Guatapurí. La inversión de $50.672 millones busca mejorar el drenaje de aguas lluvias en este sector de la capital del Cesar.
La obra debía terminar en septiembre de 2024, sin embargo ha sufrido todo tipo de traumatismos, según el gerente. “Tenemos un avance del 82 % en la obra física. Es un tramo complicado, como ha sido toda la obra. Nos toca atravesar media ciudad, barrios consolidados urbanísticamente. Nos encontramos tuberías, redes, no proyectadas, pero hemos ido sorteando los obstáculos. Ahora tenemos cuatro frentes de trabajo para hacer más eficientes los trabajos”, señaló el funcionario.
El gerente sostuvo que la obra debe estar lista antes del Festival Vallenato de este año, el cual empieza el 29 de abril. No obstante la obra tiene un plazo de terminación el 17 de febrero de 2026, día en el que vence la póliza de seguro.
El contratista de la obra es el Consorcio Colector Guatapurí. Dicho consorcio está conformado por cuatro empresas: Construcciones e Inversiones Beta (40 %), XPAR Construcciones (30 %), Ingvias (25 %) y Gran Colombiana de Infraestructura y Construcciones (5 %). La representación legal del consorcio está a cargo de Néstor Javier Alfaro.
Más de 6 meses suspendida
Además de las suspensiones y retrasos solicitados por el contratista, la ejecución del proyecto se frenó en diciembre de 2024. Ante la densidad comercial de la carrera 9, se llegó a un acuerdo con los propietarios de los negocios para no intervenir el tramo durante la temporada decembrina, postergando el inicio de los trabajos pesados para febrero de 2025.
Esta decisión buscó mitigar el impacto económico en una de las arterias más dinámicas de Valledupar, priorizando el flujo de compradores durante el cierre de año antes de proceder con las excavaciones de gran calado.
Posteriormente, la obra sufrió un nuevo traumatismo debido a la necesidad de realizar una reformulación técnica ante el Ministerio de Vivienda, entidad que aporta los recursos junto al municipio.
Al tratarse de fondos nacionales, el proyecto debió someterse a la normativa del grupo viabilizador del Ministerio, lo que implicó una espera de medio año en mesas técnicas para obtener el aval definitivo.
Este proceso burocrático y técnico mantuvo las obras en vilo durante gran parte de la vigencia, logrando reactivar los frentes de trabajo con plena viabilidad administrativa apenas en diciembre pasado.










