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De ríos crecidos a incendios forestales: las dos caras del clima en el Cesar y La Guajira

En las próximas 24 horas se prevén lluvias de variada intensidad y tormentas sectorizadas sobre el Caribe sur, con especial vigilancia en el norte del Cesar y el sur de La Guajira por posibles crecientes súbitas y deslizamientos.

Las autoridades llaman a la población a mantener la prevención y el autocuidado ante crecientes súbitas en los balnearios de Valledupar. Foto: Jesús Ochoa.

Las autoridades llaman a la población a mantener la prevención y el autocuidado ante crecientes súbitas en los balnearios de Valledupar. Foto: Jesús Ochoa.

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El reporte del Ideam del 16 de febrero advierte que las lluvias seguirán siendo protagonistas en el norte del país, con especial atención sobre Cesar y La Guajira, donde persisten alertas hidrológicas por crecientes súbitas de ríos y arroyos, así como riesgo de deslizamientos en zonas de montaña. 

Aunque el Caribe ha tenido ventanas de tiempo seco, los pronósticos para las próximas horas y días señalan nubosidad abundante, aguaceros sectorizados y tormentas eléctricas sobre el litoral Caribe sur y el piedemonte de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Más lluvias para el norte del Cesar y sur de La Guajira

El Informe Técnico Diario 047 del 16 de febrero señala que, durante las últimas horas, se ha presentado “abundante nubosidad con lluvias de variada intensidad” en el país, con focos fuertes en el litoral Caribe sur y sectores del norte del Cesar. Para las próximas 24 horas, el Ideam prevé “probables lluvias de variada intensidad, incluso con probables tormentas eléctricas sectorizadas” en el área marítima del Caribe sur y en amplios sectores departamentales al sur de La Guajira, norte del Cesar y nororiente de Magdalena.​

“Correspondientemente, acumulados significativos de precipitación se esperan en inmediaciones de las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, los valles interandinos de los ríos Atrato, Cauca y Magdalena, los golfos de Morrosquillo y Urabá, la Ciénaga Grande de Santa Marta, las regiones de La Mojana y El Catatumbo y el área marítima del Caribe”, detalla el boletín. 

Esto implica que los municipios del norte del Cesar y sur de La Guajira deberán mantener la vigilancia ante posibles incrementos súbitos de caudal en quebradas y ríos de respuesta rápida.

Ríos Cesar, Ranchería y Camarones bajo seguimiento

En el plano hidrológico, los boletines 139 y 047 coinciden en mantener la “probabilidad de crecientes súbitas” en las cuatro cuencas del río Cesar. En la cuenca alta, el Ideam recomienda “prestar especial atención a las riberas de los ríos Guatapurí y Badillo” en el municipio de Valledupar, especialmente en los corregimientos de Chemesquemena y Vega Arriba, y vigilar la quebrada La Malena a la altura del corregimiento de Patillal.

En la cuenca media del Cesar, la alerta se centra en los ríos Sororia, Maracas, Santo Tomás y Tucuy, que descienden de la Serranía del Perijá, con especial atención en los municipios de Valledupar, Pueblo Bello, Agustín Codazzi, La Paz, Becerril y La Jagua de Ibirico. Para la cuenca baja, se mantiene la probabilidad de crecientes súbitas en los afluentes que descargan hacia Chimichagua y el corregimiento de Saloa, zonas donde se combinan planicies inundables, ciénagas y tramos de vía vulnerables al aumento de nivel del agua.

En La Guajira, la red hídrica también permanece en observación. El boletín hidrológico del 16 de febrero resalta la probabilidad de crecientes súbitas en el río Ranchería y sus afluentes, “como arroyo Limón y los ríos Mastevan y La Yaya, entre otros, especialmente en la cuenca alta”, con especial atención en Riohacha, Distracción, Fonseca, Albania, Barrancas y Hatonuevo, poblaciones de Manaure y comunidades indígenas en las estribaciones de la Sierra Nevada.​

La cuenca del río Camarones y otras redes que desembocan al Caribe en la Alta Guajira también se mantienen en alerta: “Se recomienda especial atención en el municipio de Riohacha” por la probabilidad de incrementos súbitos en el río Camarones y sus afluentes, así como en Uribia y Manaure por las posibles crecidas de arroyos y quebradas costeras como Chemarrain, Kutanamana y Parrantial.

Sierra Nevada y litoral Caribe: focos de riesgo

El Ideam insiste en que la combinación de lluvias intensas en las laderas de la Sierra Nevada de Santa Marta y las cuencas que drenan hacia el Caribe y el Magdalena mantiene un escenario de riesgo alto. En el Bajo Magdalena, el boletín 139 advierte sobre la “probabilidad de crecientes súbitas en los ríos que descienden de la Sierra Nevada de Santa Marta, tales como los ríos Sevilla, Tucurinca, Frío, Orihueca, Aracataca, Fundación y sus afluentes”, recomendando especial atención en Ciénaga, Zona Bananera, Aracataca, Fundación y El Retén.

Estas dinámicas tienen efecto directo en el entorno de Cesar y La Guajira, pues cualquier aumento brusco en estas cuencas puede repercutir en niveles del Magdalena, en ciénagas conectadas y en las franjas bajas del río Cesar, donde la alerta por crecientes súbitas se mantiene activa.

Deslizamientos e incendios: doble amenaza

El pronóstico de amenaza por deslizamientos de tierra muestra que, debido a las precipitaciones de los últimos días, “se presenta saturación de humedad en los suelos, que da origen a diferentes niveles de probabilidad para la ocurrencia de deslizamientos de tierra, en zonas de ladera y alta pendiente”, con alerta alta en algunos municipios de La Guajira y alerta moderada en otros de la región Caribe.​

De manera paralela, el Ideam advierte sobre la amenaza de incendios en algunos municipios del Caribe en alerta amarilla, lo que refleja un mapa complejo donde conviven excesos de agua en unas zonas y estrés hídrico en otras. Esta dualidad obliga a los sistemas de gestión del riesgo de Cesar y La Guajira a mantener simultáneamente planes de respuesta por inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos, sin descuidar los monitoreos por posibles incendios en áreas de bosque seco o cobertura degradada.

Llamado a la prevención ciudadana

Aunque los boletines señalan que las condiciones del Caribe no son tan extremas como en otras regiones, la persistencia de nubosidad y aguaceros puntuales, sumada a suelos saturados y cuencas sensibles, justifica el llamado del Ideam a no bajar la guardia. La entidad insiste en que la población ribereña “esté muy atenta al comportamiento de los niveles de los ríos y atienda las recomendaciones que la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades locales emitan para la implementación de medidas de contingencia”.

Entre las recomendaciones se destacan evitar el tránsito por orillas erosionadas, no cruzar ríos ni arroyos crecidos, reportar a tiempo cualquier aumento rápido del caudal o deslizamiento de tierra y respetar las restricciones temporales en balnearios y zonas de recreación fluvial. Con este panorama, los próximos días serán decisivos para que municipios de Cesar y La Guajira refuercen su vigilancia comunitaria, actualicen censos de riesgo y mantengan activos sus comités de emergencia mientras el patrón de lluvias sobre el Caribe continúa evolucionando.

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