Tras una contienda épica en el Parque de la Leyenda Vallenata, José Juan Camilo Guerra, conocido afectuosamente como ‘El Morocho’, se consagró como el nuevo monarca del acordeón en este 2026. En diálogo para el espacio ‘El Vallenato es lo nuestro’ de EL PILÓN, el ‘Rey del Pueblo’ desnudó su alma, habló de su preparación y de cómo la fe y la disciplina lo llevaron a levantar los brazos frente a más de 40.000 personas.
Lea: Morocho, el Rey del pueblo
EL PILÓN (EP): Qué placer tenerlo aquí en EL PILÓN, ‘Morocho’. Muy buenas tardes.
José Juan Camilo Guerra (JJCG): Muchísimas gracias por el espacio y por el acompañamiento que tuvo EL PILÓN en esta contienda. Siempre estuvieron ahí, al pie del cañón con nosotros los acordeoneros.
EP: Estuvimos desde el miércoles en la plaza bajo el sol y la lluvia. Por eso esta portada del domingo. ¿Qué le genera ver ese titular de “El Rey del Pueblo” apenas terminando el festival?
JJCG: Mucha felicidad. Ese titular es una realidad. Fuimos desde el primer momento los elegidos por el pueblo; la gente siempre nos acompañó en cada presentación. Es algo por lo que viviré eternamente agradecido, no tengo cómo pagarlo.
EP: Hay una foto de nuestro reportero gráfico Said Armenta donde usted levanta las manos al terminar. Aún no era Rey, pero ¿qué pasaba por su cabeza en ese instante?
JJCG: No era Rey oficialmente, pero me sentía como tal. La presentación fue excepcional. El Parque de la Leyenda fue al unísono con nosotros; tocamos con mucho corazón y creo que eso marcó la diferencia. Independientemente del resultado, era un regalo para Valledupar y la cultura vallenata.
EP: Muchos colegas sintieron que otros finalistas no tocaron igual en el Parque que en las rondas. ¿Qué tiene ese escenario que intimida a algunos y a usted no?
JJCG: El Parque es la final, ahí se arranca de cero. Yo tuve una ventaja: calenté el escenario las dos noches anteriores (con Silvestre). Ya conocía la presión de 40.000 personas, no era nada nuevo. Sabíamos que éramos favoritos y eso nos ponía en el ojo del huracán, pero nos preparamos bien y nos aferramos a Dios.
EP: ¿A qué se dedicó el domingo después de la batalla?
JJCG: Lo primero fue llegar a casa y dormir; llevaba cuatro días sin descanso. Pero al despertar, más que celebrar, nos pusimos a pensar qué hacer en pro del folclor. Quiero usar este reinado para inspirar a la juventud, que no solo toquen el instrumento, sino que conozcan la historia y la raíz. Un Rey debe ser un embajador de nuestra cultura.
EP: Usted es el acordeonero de Silvestre Dangond. Algunos críticos en redes dicen que eso influyó. ¿Qué les dice a los “necios”?
JJCG: Cuando perdí la última vez ya era acordeonero de Silvestre y nadie dijo nada. Ahora, como no pueden criticar lo musical, se van por las ramas. La gente siempre va a hablar, pero son pocos. Decir que no tengo experiencia festivalera es ignorancia; he sido Rey Juvenil y Aficionado. Esto es un proceso de años.
EP: ¿Quién es el ‘Morocho’ fuera de la tarima?
JJCG: Soy el mismo niño soñador enamorado del acordeón. En mi casa soy el hijo de Nidia Mendoza y Luis Guerra. Soy abogado de profesión, aunque el acordeón me “torció” el camino para bien (risas). Soy un muchacho del barrio San Joaquín que siempre quiso salir adelante.
EP: Ya la gente pregunta por el Rey de Reyes 2027. ¿Se ve ahí?
JJCG: ¡Todavía no hemos celebrado este y ya piensan en el otro! (risas). Espero que sí estemos. Sería un reto grande porque me enfrentaría a mis maestros; sería el menor por más de 20 años de diferencia. Sería algo muy bonito.
Por: José Alejandro Martínez / EL PILÓN.







