Momentos de tensión y zozobra se vivieron en el sur del Cesar luego de que una comisión del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) fuera interceptada por hombres armados que terminaron incinerando el vehículo oficial en el que se movilizaban. El hecho se registró en el sector de Sanin Villa, zona rural del municipio de Río de Oro, corredor vial cercano a la frontera con Norte de Santander.
De acuerdo con la información preliminar, los funcionarios del Inpec realizaban el traslado de una persona privada de la libertad desde Santa Marta con destino a Ocaña, donde el interno cumpliría una medida de detención domiciliaria. Sin embargo, en medio del trayecto, fueron sorprendidos por sujetos armados que les cerraron el paso en plena carretera.
Bajo amenazas, los uniformados fueron obligados a descender del automotor y entregar sus armas de dotación. Testigos aseguran que la acción fue rápida y coordinada, lo que ha llevado a las autoridades a presumir que se trataría de un hecho previamente planeado.
Tras consumar el hurto del armamento, los delincuentes procedieron a prenderle fuego al vehículo institucional, dejándolo completamente destruido a un costado de la vía. Imágenes que circularon en redes sociales muestran el automotor envuelto en llamas, generando alarma entre conductores que transitaban por el sector.
A pesar de la gravedad del ataque, se confirmó que los funcionarios no resultaron heridos y que la persona privada de la libertad no fue liberada por los agresores, lo que ha llamado la atención de los investigadores sobre las verdaderas intenciones del hecho criminal.
Las autoridades desplegaron un operativo en la zona con el apoyo de unidades del Ejército y la Policía para intentar ubicar a los responsables, quienes huyeron con rumbo desconocido. Asimismo, se adelantan labores de inteligencia para establecer si detrás del ataque estarían estructuras criminales que delinquen en esta zona del país.
Una de las hipótesis que toma fuerza es que el hecho podría estar relacionado con retaliaciones por recientes capturas, operativos o traslados de internos, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
Este nuevo episodio de violencia vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad en los corredores viales del sur del Cesar, especialmente en jurisdicciones como Río de Oro, donde la presencia de grupos armados ilegales ha generado preocupación constante entre transportadores y autoridades.
Hasta el momento, el Inpec no se ha pronunciado oficialmente sobre lo ocurrido, mientras la comunidad exige mayores garantías de seguridad en esta importante vía que conecta la región Caribe con el nororiente del país.







