En un acto cargado de solemnidad, respeto y profundo dolor, la Policía Nacional despidió al subintendente Hernán Rodríguez Quintero, quien falleció en cumplimiento de su deber en hechos registrados en zona rural del municipio de Pelaya, Cesar.
Las honras fúnebres se llevaron a cabo en la parroquia San Miguel Arcángel del municipio de Tamalameque, de donde era oriundo el uniformado. Hasta allí se desplazaron altos mandos del Departamento de Policía Cesar, encabezados por su comandante, coronel William Javier Morales Vargas, quienes acompañaron a la familia en este difícil momento y lideraron los actos protocolarios en honor al subintendente.
Desde tempranas horas, compañeros de la institución hicieron presencia en el templo y en sus alrededores, conformando un cordón de honor que enmarcó la ceremonia religiosa. El féretro, cubierto con la bandera de Colombia, fue custodiado por uniformados como símbolo del reconocimiento institucional a su entrega y servicio a la patria.
Durante la eucaristía, se destacó la trayectoria del subintendente Rodríguez Quintero, quien durante 15 años prestó servicio a la Policía Nacional, desempeñándose con compromiso, disciplina y sentido de responsabilidad en distintas labores de seguridad y convivencia ciudadana. Sus superiores y compañeros lo recordaron como un hombre íntegro, respetuoso y dedicado a la protección de la comunidad.
El coronel Morales Vargas, en medio del acto, reiteró el respaldo de la institución a la familia del uniformado, asegurando que no estarán solos frente a esta pérdida. “Hoy despedimos a un hombre que honró el uniforme, que trabajó incansablemente por la seguridad de los ciudadanos. Como institución, seguiremos acompañando a sus seres queridos”, expresó.
El acompañamiento institucional no solo se limitó al acto religioso, sino que también incluyó honores policiales, en los que se exaltó su vocación de servicio. La presencia de uniformados, alineados en formación, reflejó la unión y solidaridad de la institución en uno de los momentos más difíciles.
Familiares, amigos y habitantes de Tamalameque también se unieron a la despedida, visiblemente afectados por la partida del subintendente, a quien describieron como un hombre cercano, comprometido con su labor y orgulloso de sus raíces.
La ceremonia concluyó con un sentido homenaje en el que la Policía Nacional reiteró su compromiso de continuar trabajando por la seguridad del departamento, al tiempo que exaltó el legado de quienes, como el subintendente Rodríguez Quintero, entregan su vida en cumplimiento del deber.
Su muerte se suma a los hechos que enlutan a la fuerza pública en el Cesar, mientras avanzan las investigaciones para esclarecer las circunstancias en las que perdió la vida. Entretanto, su memoria permanece como símbolo de servicio, valentía y entrega a la institución y al país.







