Los productores de arroz del Cesar y La Guajira están preocupados por la situación que está pasando este sector de la agricultura; ellos aseguran que las industrias no quieren recibir la cosecha a ningún costo y además deben comprar insumos a altos precios y luchas contra el contrabando que hay en la región.
Se estima que en el Cesar y La Guajira hay entre 15 mil y 20 mil hectáreas de arroz cultivadas, si se multiplica por la generación de empleo y las inversiones que se hacen en dichos cultivos, eso significa una inversión de 4 millones de pesos por hectárea, lo que representa una buena economía para los departamentos.
José Ramón Molina, presidente del Comité Arrocero del Cesar y La Guajira, aseguró que los productores del grano están intranquilos, entre otras cosas, por la medida que han tomado los industriales del arroz de no recibir éste a ningún precio “esta medida la tomaron recientemente, afecta a todas las personas que cultivan arroz y nos llevaría a una quiebra, nosotros no sabemos a qué se debe esta decisión que han tomado los industriales de Barranquilla, que es donde va la mayor cantidad de arroz que se cultiva en esta región”.
Con precios de venta bajos y costos de producción altos, los arroceros manifiestan que se rompió el punto de equilibrio y que están trabajando a pérdida porque la producción de ellos oscila entre 5 mil y 6 mil kilos y los costos de producción están entre 4 millones y 4 millones 500 mil pesos.
Además de lo anterior, es necesario destacar cuáles son los empleos que jalona el sector arrocero en el departamento del Cesar, entre esos está la contratación de fumigadores, personas que acarrean el arroz, la mano de obra para la cosecha, los tractoristas, los insumos, entre otros empleos indirectos.
El contrabando
El sector agrícola pasa por su peor momento a nivel nacional, pero hay un factor de más con el cual tienen que luchar los productores y más si se encuentran en zona fronteriza con Venezuela, donde el contrabando se mueve de manera regular, pasando incluso a veces por frente de las autoridades.
Los arroceros no están exentos de sufrir el flagelo del contrabando, ellos tienen que lidiar no solo con los problemas que enfrentan, sino con los bajos precios que se manejan a causa del comercio ilegal de víveres.
Para Molina, del Comité de Arroceros del Cesar y La Guajira, el contrabando se ha incrementado, “en Venezuela existe una moneda que se vino al piso, los insumos en ese país han bajado y además hay un producto que es subsidiado, es un arroz que viene de Asia, llega a Venezuela y lo mandan para Colombia, a ellos les sale mejor venderlo, inclusive hasta en la misma frontera están comprando arroz y devolviéndolo para ese país porque no hay abastecimiento allá”.
Por su parte, el exalcalde de Valledupar, Elías Ochoa, quien trabaja con este grano, manifestó “los costos de producción crecen más y el precio se mantiene igual pero eso viene acompañado de un problema que es quizás el más grande que tiene el sector y es el contrabando.
Anteriormente lo traían por vuelta a Maicao ahora la modalidad es más sofisticada y lo traen por Cúcuta. De allá el arroz viene triangulado, es decir que en Venezuela llega exportado, lo pasan a Cúcuta y en esa ciudad lo pasan a empaques colombianos, lo que causa un gran daño a los productores”.
Posición de la Gobernación
El pasado viernes, los arroceros se reunieron con el gobernador Luis Alberto Monsalvo y el secretario de Agricultura Wilson Solano, quien aseveró que en el encuentro se trató el tema de la comercialización de la cosecha del segundo semestre y la Gobernación está buscando la manera de solventar la problemática.
“Estamos viendo la posibilidad de que el arroz que se consume en el programa de alimentación escolar sea comprado por los operadores del programa en Valledupar para que sea comprado al mismo departamento y también se buscará la forma que dos o tres representantes puedan ir a Bogotá a hablar con el Ministro para explicar cuál es la problemática y buscar una solución”.
“El arroz viene triangulado de Venezuela, allá llega exportado, ahí pasa a Cúcuta y en esa ciudad lo pasan a empaques Colombianos y de ahí lo llevan por los departamentos”: Elías Ochoa.
Por Freddy Oñate Acevedo
freddy.onate@elpilon.com.co






