En Colombia existe un jefe institucional de la policía, que en el ámbito nacional es, por supuesto, el presidente de la República, primer responsable de Orden Público de la Nación.
En lo territorial es el alcalde, pero los gobernadores son guardianes delegados del Presidente en la conservación del orden y la tranquilidad ciudadana. No es sorprendente que los gobernadores al unísono estén reclamando por mayor seguridad al Gobierno central: al presidente y sus ministros relacionados, Interior, Defensa y Justicia.
¿Hasta dónde llega la seguridad nacional? ¿Acaso no se materializa en los territorios? Si bien los jefes de policía de la circunscripción municipal son los alcaldes, nadie debe dudarlo: la responsabilidad directa y operacional es de una institución de carácter nacional como la Policía. La principal queja de los alcaldes es que no hay suficiente pie de fuerza. Y esas unidades las determina y administra la Nación. En el caso de la Policía Metropolitana gran parte de su puesta en operación, prácticamente toda, depende del Gobierno central.






