La demanda de energía se dispara en plena antesala de un ‘Súper Niño’ y el país vuelve a preguntarse si está preparado para evitar un apagón como el de los años noventa. El exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, puso sobre la mesa un paquete de medidas “de emergencia” que incluye revivir la Hora Gaviria, reactivar el programa “Apagar paga” y aplicar tarifas horarias para desplazar el consumo lejos de las horas pico.
Sus advertencias llegan en un momento crítico: Colombia enfrenta un déficit de energía firme, estrechez de gas natural y un consumo eléctrico que crece a ritmos inusuales, especialmente en la Costa Caribe y en departamentos como el Cesar.
Un sistema al límite, con menos respaldo que antes
Acosta recordó que el país llega al nuevo episodio de El Niño con menos colchón que en ocasiones recientes. Mientras durante el fenómeno 2023–2024 existía una reserva de energía firme cercana al 5%, hoy el sistema opera con un déficit estimado alrededor del 2,3–2,7% de oferta en firme, lo que deja al Sistema Interconectado Nacional bajo “máximo grado de estrés”, según sus palabras.






