CULTURA

Emiliano Zuleta Baquero, 113 años después: cómo nació la leyenda de ‘La gota fría’

La piqueria entre estos dos juglares tuvo una vigencia de aproximadamente nueve años, y cada uno hizo un promedio de 20 canciones donde se sacaban los trapos al aire.

Iván Zuleta, le dedicó un verso a su abuelo Emiliano en su natalicio

Iván Zuleta, le dedicó un verso a su abuelo Emiliano en su natalicio

Por: Juan

@el_pilon

canal de WhatsApp

‘La gota fría’, canción de la autoría de Emiliano Antonio Zuleta Baquero, quien nació el jueves 11 de enero de 1912 en La Jagua del Pilar, La Guajira, es la más escuchada en el mundo vallenato, contando con 269 versiones, según lo reseñó el investigador Ángel Miguel Massiris Cabeza. Ese tema tuvo la mayor resonancia cuando en el año 1983 la grabaron el cantante samario Carlos Vives y el Rey Vallenato Egidio Cuadrado, en la producción musical ‘Clásicos de la Provincia’.

La historia de la famosa canción comenzó en el pueblo de Urumita, La Guajira, en el año 1938, y su origen estuvo ligado a una larga confrontación musical que Emiliano Zuleta Baquero sostuvo con Lorenzo Miguel Morales Herrera, más conocido como ‘Moralito’. A pesar de los versos candentes, esta piqueria fue folclórica porque siempre primó la amistad, hasta el punto de sellarla con un compadrazgo que les permitió ser los juglares más queridos. Después vinieron los abrazos, y, enseguida, “Se acabó la vaina”.

En cierta ocasión, Lorenzo Morales hizo una reseña de la obra cumbre del ‘viejo Mile’, indicando: “Si analizan bien parece que la canción fuera de mi autoría, y hasta muchos todavía me preguntan eso, porque en todo el trayecto de la letra aparece es ‘Moralito’ como el inspirador. En fin, esas son jocosidades de las canciones y en este caso soy solamente el protagonista, porque de ella no obtuve ni un peso”.

Yendo más a fondo sobre la historia contó: “Un día estuve en Urumita, donde una señora llamada Eufemia ‘Beba’ Bello. Cuando la gente se dio cuenta de mi llegada le participaron a Emiliano y se fue formando una parranda, cosa que yo nunca pensé, porque no fui en son de música. Al fin, como de siete u ocho de la noche, Emiliano se fue y me dejó el acordeón. Yo seguí parrandeando con los amigos y un poco tarde me acosté con el fin de viajar temprano. Entonces aproveché las horas de la mañana para viajar. Ese fue el motivo para que él hiciera la composición”.

‘La gota fría’ tuvo altos elogios de Gabriel García Márquez por su sencillez, ingenio y preciosura literaria, la cual inicialmente grabó en 1940 Guillermo de Jesús Buitrago Henríquez, músico nacido en Ciénaga, Magdalena, con el título de ‘Qué criterio’.

Larga contienda

La piqueria entre estos dos juglares tuvo una vigencia de aproximadamente nueve años, y cada uno hizo un promedio de 20 canciones donde se sacaban los trapos al aire. Ellos no tenían que ver con nada con el fin de ganar la contienda a la distancia y no en una parranda.

Los juglares ‘Mile’ y ‘Moralito’, hombres de acordeón, canto y verso rápido, recorrieron los caminos del Magdalena Grande, llevando sus mensajes musicales, pero con el paso de los años se convirtieron en grandes héroes del folclor vallenato.

En tal sentido, en su momento, Consuelo Araujonoguera conceptuó: “La rencilla legendaria entre Zuleta y Morales tuvo proporciones tales y dividió en forma tan irreconciliable a los seguidores de ambos, que según se cuenta, se hizo necesaria la intervención amigable de muy destacados personajes de la región, a fin de amistarlos. Como testimonio maravilloso de ese dichoso pleito musical ha quedado el famoso paseo con el cual Emiliano dio el golpe de gracia a su rival. Cuando Lorenzo logró reponerse del impacto que públicamente le causaron las cáusticas estrofas de ‘La gota fría’, apenas si logró ensayar una tímida contestación que no tuvo la popularidad del formidable ataque musical”.

A pesar de haber sido grabada por primera vez hace 85 años, la vigencia de ‘La gota fría’ sigue intacta y para el recuerdo quedaron aquellos recados que hoy son la esencia de este folclor que nació en los corrales. Además, ni el propio Carlos Vives pensó que esa obra musical tuviera la mayor resonancia mundial cuando se dedicó a escoger clásicos vallenatos para grabarlos, poniéndoles un nuevo vestido respetando sus bases.

Navegando por el universo

‘La gota fría’ sigue navegando por un universo donde las plataformas digitales y redes sociales constituyen un gran pentagrama. Además, muchos todavía andan indagando sobre la historia de esa canción donde dos hombres se insultaban con versos, teniendo como cortina las notas de un acordeón.

“En todas partes la piden y la cantan, con ese amor que me hace recordar a esos dos queridos juglares quienes se dedicaron a versear sin pensar que con el paso de los años el mundo les agradecería”, comentó Carlos Vives. “Moralito, Moralito se creía/ que él a mí, que él a mí me iba a ganar/ y cuando me oyó tocar / le cayó la gota fría/ Me lleva él o me lo llevo yo, pa’ que se acabe la vaina”.

El actual Rey Vallenato Iván Zuleta Barros, sobre la vida y obra de su abuelo Emiliano, indicó: “Mi abuelo Emiliano es el tronco principal de nuestra dinastía. Como músico, como compositor, verseador, siendo un hombre sin preparación académica, tuvo una inteligencia natural campesina que le aportó a la música vallenata gran parte de lo que hoy nos identifica ante el mundo. Por ejemplo, autor de ‘La gota fría’ y muchas canciones más. Toda la dinastía Zuleta, lo tenemos como ejemplo a seguir y además porque ahora es una gran leyenda”.
Como el actual Rey Vallenato Iván Zuleta acostumbra en todos los escenarios donde se presenta a regalar versos, en esta ocasión no fue la excepción: “Era un hombre veterano, una persona querida, que viva el viejo Emiliano, el tronco de la familia”.

Por Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

Temas tratados
  • Cesar
  • valledupar
  • vallenato

TE PUEDE INTERESAR