Habitantes de la urbanización María Camila Sur, en Valledupar, encendieron las alarmas por la presencia de ocho llantas abandonadas en el caño que se desprende del humedal del mismo nombre, un foco potencial para la proliferación del mosquito transmisor del dengue.
La comunidad denunció que estos elementos, considerados inservibles, permanecen acumulando agua y se han convertido en criaderos propicios para el Aedes aegypti, en medio de una temporada en la que las autoridades de salud insisten en extremar medidas de prevención.
“Personalmente estoy muy preocupada por esas ocho llantas que se encuentran en ese lugar. Porque a cualquiera de nosotros nos puede picar un mosquito y enfermarnos con dengue”, expresó Ramona Peñaranda, residente del sector.
Ante la situación, los habitantes solicitan a la empresa Aseo del Norte la coordinación de una jornada de limpieza y recolección de inservibles en la zona, con el fin de mitigar los riesgos sanitarios y mejorar las condiciones ambientales del entorno.
Un problema de ciudad
El problema, sin embargo, no es aislado. La secretaria de Salud de Valledupar, Jaide Medina, advirtió que este tipo de prácticas se repite en distintos puntos de la ciudad. Según explicó, en lotes enmontados, parques y espacios públicos es frecuente encontrar llantas y otros residuos abandonados por ciudadanos, lo que no solo deteriora la imagen urbana, sino que representa un riesgo directo para la salud pública.
Desde la administración municipal reiteran que la prevención del dengue no depende exclusivamente de las acciones institucionales, sino también del compromiso ciudadano. La secretaria explicó que no basta con delegar en las autoridades la recolección de estos elementos; es fundamental que la comunidad adopte conductas responsables.
Los residentes de María Camila Sur esperan una pronta intervención que permita eliminar este foco de contaminación y evitar posibles brotes de dengue en el sector.







