Habitantes de Los Caciques denuncian que el libro de afiliados de la JAC solo se abrió el último día de inscripciones, mientras la Gobernación del Cesar asegura que ha vigilado el proceso en Valledupar.
Por Katlin Navarro Luna/ EL PILÓN
Las elecciones de Juntas de Acción Comunal (JAC) del 26 de abril siguen destapando irregularidades en Valledupar, donde la denuncia de habitantes del barrio Los Caciques por la tardía apertura del libro de afiliados contrasta con la versión del secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, quien insiste en que los libros “han estado abiertos” y bajo supervisión en todo el departamento.
“Hasta hoy nos dan el libro”: la queja en Los Caciques
Joel Castillo, habitante del barrio Los Caciques desde hace 37 años, asegura que la comunidad solo tuvo acceso real al libro de afiliados el último día del plazo, el 10 de abril. “Desde el 16 de marzo que abrieron los libros de inscripción de las Juntas de Acción Comunal y hasta el día de hoy 10 de abril es que la Junta de Acción Comunal pone el libro en el parque del barrio Los Caciques”, relató. Según cuenta, él y otro vecino terminaron montando a la gente en moto para que alcanzara a firmar: “Un vecino y mi persona en una moto hemos llevado a cierta cantidad de personas y no damos abasto”.
Castillo dice que le pidieron a la secretaria de la junta que hiciera recorridos casa a casa o, al menos, avisara a las personas que no podían desplazarse por los quehaceres del hogar, pero ella se negó: “Le pedimos a la secretaria que si ella podía hacer un recorrido casa a casa avisando o inscribiendo a las personas, porque hay muchas que no pueden llegar hasta el punto de inscripción. Ella dice que no, que es inamovible el libro”.
La molestia crece cuando revisan el historial del libro: “En el libro aparecía… la última persona que se había inscrito fue el 8 de noviembre de 2022”, asegura. Para Castillo, eso evidencia una junta que no ha hecho censo ni actualización en casi cuatro años: “¿Dónde ha estado la presidenta estos cuatro años que nunca había hecho un censo del personal que vive en el barrio Los Caciques?”.
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El líder comunitario afirma que conoce el barrio “casa por casa” y que hay personas registradas que ya no viven allí, mientras muchos habitantes nuevos no aparecen. “Sé de las personas que están inscritas en ese libro que no viven en el barrio”, apunta. Entre 2022 y 2026, añade, mucha gente se ha cambiado de sector, pero el libro no refleja esa realidad.
Policía en el parque, plazos vencidos
La situación llegó al punto de que los vecinos pidieron acompañamiento de la Policía al parque donde se ubicó el libro el 10 de abril por la mañana. “Nosotros le pedimos el acompañamiento a la Policía”, contó Castillo. No obstante, según su versión, los uniformados se limitaron a verificar que la secretaria estuviera con el libro: “La Policía… hizo lo respectivo que les corresponde a ellos y dicen que la señora está ahí porque así le dice la norma”.
El problema es que todo ocurrió sobre el tiempo. “Hoy se cierran las inscripciones de los habitantes en el libro. Esa fue la problemática nuestra, que hasta hoy 10 de abril nos dan la apertura del libro”, recalcó. Consultado sobre la posibilidad de extender el plazo, el periodista le explicó que el cierre de inscripciones está fijado en el calendario y no se puede modificar; Castillo lo asumió resignado: “Ya no se puede hacer más nada, el cierre es hasta hoy 10 de abril”.
“Los libros han estado abiertos y vigilados”
Desde la Gobernación del Cesar, el secretario de Gobierno, Eduardo Esquivel, ofrece una lectura distinta del panorama general. En diálogo con este medio, recordó que el proceso es nacional y que se ha venido cumpliendo de acuerdo con la Ley 2166 de 2021: “Elecciones 26 de abril de la Junta de Acción Comunal en todo Colombia, no únicamente en el departamento del Cesar, todo Colombia. Hemos hecho una supervisión a través de los tribunales de garantías que ya fueron conformados, había unas fechas de manera taxativa que están estructuradas en la Ley 2166. Ya se surtió esa acción de los tribunales de garantía, vamos a esperar, mañana viernes 10 se cierran los libros”.
Esquivel sostiene que los libros “han estado abiertos” y admite que en algunos casos la Gobernación ha tenido que ir directamente a los territorios para exigir su puesta a disposición de la comunidad: “Libros que han estado abiertos, a algunos presidentes nos ha tocado ir directamente a los barrios”, señaló. Como ejemplo de ese despliegue, explicó que su equipo se encontraba en ruta hacia otros municipios teniendo el mismo objetivo que señalan los denunciantes de Los Caciques: “Ya ahorita vamos saliendo para Curumaní, en donde precisamente vamos a reunirnos con presidentes del centro del departamento del Cesar, y mañana viernes nuestro equipo interdisciplinario se reúne con ellos en Aguachica con el objeto de que puedan tener los libros abiertos hasta lo que dice la ley, que es hasta el 10 de abril”.
El secretario también anunció que, una vez cerrados los libros, habrá un seguimiento especial al desarrollo de las elecciones comunales: “Una vez se cierren los libros, ya está ese censo electoral de las personas que se han inscrito de cada uno de los barrios. Vamos a tener una vigilancia, vamos a hacer el tercer comité de seguimiento electoral la próxima semana, donde va a estar la Policía Nacional, va a estar el Ejército, que va a estar vigilando precisamente las elecciones el día 26, domingo 26 de abril”. Para Esquivel, se trata de una “fiesta democrática” donde las JAC, “verdaderos representantes de las comunidades”, escogerán nuevos dignatarios.
Entre convenios millonarios y libros opacos
El énfasis institucional no es solo electoral. Esquivel recuerda que la Gobernación del Cesar ha apostado por las JAC como ejecutoras de obras a través de convenios solidarios: “En este momento estamos ejecutando 20.000 millones de pesos a través de juntas de acciones comunales y ese proceso la idea es que lo tengamos que seguir con los próximos dignatarios que vengan”. Con esos recursos, el departamento viene anunciando parques, pavimentos, salones comunales y mejoramientos barriales que pasan, necesariamente, por las juntas.
Sin embargo, la denuncia de Los Caciques muestra que, mientras los montos crecen, el eslabón básico de participación —el acceso al libro de afiliados— sigue siendo frágil. La Ley 2166 y los manuales comunales estipulan que el libro debe estar en manos de la secretaría de la JAC, en un lugar visible y con horarios razonables, de manera que cualquier habitante que cumpla requisitos pueda inscribirse. Cuando se abre solo el último día, sin perifoneo ni visitas casa a casa, el derecho a participar queda en manos del azar o de quien tiene moto para recorrer el barrio.
Una problemática que se repite en otros barrios de Valledupar
El caso de Los Caciques se suma a una lista creciente de barrios de Valledupar donde los habitantes han reportado trabas para afiliarse o conocer el paradero del libro de la JAC. En llamadas recientes a espacios radiales y en testimonios recogidos por este medio, vecinos de sectores como Villa Leonor, Obrero, San Antonio, La Nevada, Villa Taxi, La Victoria, Galán, la urbanización Los Mayales y el barrio Villa Miriam han denunciado horarios restrictivos, libros guardados en casas particulares, falta de información y presidentes “atornillados” que no facilitan la inscripción de nuevos votantes.
Mientras la Secretaría de Gobierno insiste en que los libros han estado abiertos y bajo supervisión, los relatos de barrios como Los Caciques muestran que la aplicación de esa directriz ha sido desigual y, en muchos casos, tardía. Con el cierre de inscripciones encima y la elección del 26 de abril a la vuelta de la esquina, la gran pregunta que queda en Valledupar es cuántas juntas llegarán a la “fiesta democrática” con un censo realmente representativo de su comunidad y cuántas lo harán con libros incompletos y vecinos que, como Joel Castillo, sienten que les cerraron la puerta justo cuando querían entrar.







