La recompensa por alias el Menor sube a 1.000 millones de pesos. La presión cada día es más grande. Apareció un nuevo video de Naín Pérez Toncel, alias El Menor, pero ahora con su gran amor, alias La Bebecita. Desde hace dos meses, la presión es intensa, lo que ha obligado al Menor a moverse por montañas, mar y desierto. Con el bombardeo de enero en Dibulla, subió a la Sierra buscando refugio en la zona de Machete Pelao.
Luego, por la masacre de Maicao y la presión tanto de las autoridades como de sus enemigos, los JJ, y también ante una posible entrega por parte de sus mismos mandos, alias Pinocho y alias Patiliso, que están aburridos con tanto video y protagonismo, decidió bajar de la sierra para internarse en la Alta Guajira, donde se siente más cómodo porque puede moverse por diferentes trochas para evadir a las autoridades y escaparse en rancherías en La Guajira venezolana.
Sin embargo, después del asesinato de nueve de sus hombres en Uribia, la semana anterior, el Menor está bastante desesperado, y algo que lo tenía muy mal era que no estaba con su esposa, alias La Bebecita. Asumió el riesgo de reencontrarse con ella durante el traslado de la película. La Bebecita, después de salvarse del bombardeo de enero en Dibulla, donde salió levemente herida, estuvo con alias El Menor por unos días. Cuando las cosas se complicaron, decidieron separarse mientras él lograba hacer acercamientos con el Gobierno, que no funcionaron. El Menor salió de la Sierra y La Bebecita se quedó, por razones de seguridad, resguardada en la parte media de la Sierra, en la zona de Guachaca.
Ante la presión de una captura o la muerte de su compañera, decidió que tenían que estar juntos. Entonces, se activó el plan para llevarla hasta la Alta Guajira. La trasladó desde la zona de la Punta de los Remedios hasta Manaure por el mar para evadir los retenes en las carreteras y un posible ataque de sus mayores rivales, los JJ, que ejercen control en la zona de Puente Bomba, Camarones, Riohacha y Cuatro Vías.
La lancha con la Bebecita llegó a un improvisado puerto entre El Pájaro y Manaure, donde fue recibida por varios hombres de Naín, que la subieron a una camioneta para trasladarla en medio del desierto. El esperado encuentro se dio esta semana en la zona de Siapana y Castilletes, donde se grabó el último video.
El Menor está refugiado en la zona de Taroa, Puerto Estrella, Puerto López y Castilletes. Se mueve por tierra y mar para despistar a las autoridades, pernocta en varias rancherías de las comunidades wayuu que están amenazadas. Incluso, hay versiones de que la armada casi lo captura en una lancha hace varios días. No pernocta más de dos o tres días en un lugar y entra y sale por la frontera entre Colombia y Venezuela, lo cual dificulta un operativo de ingreso del Ejército.
Pero todas las noticias no son buenas para alias el Menor; uno de los pedidos con los que va el presidente Petro a Venezuela la otra semana es decirle a la presidenta Delcy Rodríguez que le ayude con este tema para ejercer presión en la zona, porque las autoridades hasta ahora no han podido, por lo difícil de la zona, donde hay demasiadas trochas y por donde el Menor se mueve como pez en el agua. Pero algo que tiene desesperados a los generales y al ministro de Defensa es que los está haciendo quedar como unos ineptos, ya que saca videos todas las semanas y parece que no se estuviera haciendo nada.
Los días de el Menor están contados. Estos videos demuestran que se quedó solo, que está paranoico, que nadie quiere estar cerca de él, solo su esposa, La Bebecita, y su círculo más cercano. Además, su negocio de cocaína se fue al piso y está sin recursos; solo está con ocho de sus hombres más cercanos. Se vienen noticias: los operativos están en marcha, pero falta el apoyo de la Guardia Venezolana para cerrarle el círculo.


