La culminación de la novela de Rafael Orozco Maestre, uno de los cantantes de vallenato más importante y querido por los colombianos, abrió nuevamente la herida sobre su muerte y trajo consigo interrogantes que quedaron tras su asesinato, ocurrido el 11 de junio de 1992 a las afueras de su residencia en Barranquilla, Atlántico.
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Según las investigaciones realizadas por las autoridades, eran casi las 10:00 de la noche del jueves 11 de junio de 1992 cuando el artista salió a la terraza de su casa a recibir a dos músicos de Diomedes Díaz, cuando de un momento a otro un hombre se acercó y le disparó en diez oportunidades, impactando nueve proyectiles en varias partes del cuerpo del cantante.






