En el folclor vallenato existen dinastías musicales que engalanan la cultura del Valle del Cacique Upar. Entre las más reconocidas están: los Zuleta, los Díaz, los López y, por supuesto, los Orozco.
Estos últimos, representados actualmente por Miguel y José Darío Orozco, hermano y sobrino, respectivamente, de Rafael Orozco, desaparecido cantante de El Binomio de Oro, a quien se le rendirá tributo, junto a Israel Romero, en la próxima edición del Festival de la Leyenda Vallenata.
Natalicio de Rafael Orozco
Un 24 de marzo de 1954 nació en Becerril, Cesar, Rafael José Orozco Maestre, quien durante dieciséis años conformó la agrupación vallenata El Binomio de Oro, junto a su compañero de fórmula, Israel Romero.
Ambos hicieron de esta organización una empresa en el mundo musical, distinguiéndose tanto por temas esencialmente románticos como por dirigir a la agrupación como empresa; de ello se conoce que emularon a las grandes orquestas internacionales como La Billos, Los Melódicos, El Combo de Puerto Rico, entre otras.
El Binomio de Oro pisó escenarios internacionales y se disponía incluso a viajar al Japón, pero Orozco fue asesinado en Barranquilla el 11 de junio de 1992.
La Leyenda de El Doroy
‘Rafa’, como cariñosamente se le llamaba al cantante, respaldó su calidad interpretativa hasta con una leyenda mitológica que circula en su pueblo natal: El Doroy, una culebra descomunal que en épocas de invierno viaja por las corrientes de los ríos.
El abogado, compositor e historiador, Tomás Darío Gutiérrez, relata en su obra Cultura Vallenata, origen, teoría y pruebas, que la señora Cristina Maestre, madre de Rafael Orozco, oyó el canto de un doroy, similar al de un gallo, y según la leyenda, daría a luz a un hijo cantador. De ahí se desprende la teoría de que Rafael Orozco fue un cantante nato.
La dinastía, y su continuidad en el tiempo
De los Orozco se ha identificado plenamente a Rafael, sin conocer que, dentro de sus ancestros, su abuelo José Joaquín Orozco Orozco fue acordeonero, al igual que su padre del mismo nombre. Rafael interpretaba tímidamente el acordeón y conoció a Emilio Oviedo, su primer compañero musical, tocando la guacharaca.
Miguel Orozco, el hermano menor de Rafael, se dio a conocer en el mundo musical con uno de los temas que dejó el desaparecido cantautor: “Historia de un corazón”, tema éxito y nombre del larga duración (LP) que grabó para la compañía Codiscos al lado del acordeonero Johnny Gámez, al igual que el trabajo “Pensando en grande”.
José Darío, es un joven villanuevero que desde los nueve años es conocido en el ambiente musical, Integró el programa de Bienestar Familiar, “Los niños cantándole a la paz”, respaldado por el también desaparecido cantautor Hernando Marín.
Posteriormente, interpretó canciones en el Festival Cuna de Acordeones de Villanueva (La Guajira), en la categoría de canción inédita. Para el 2002, conforma La Pandilla del Vallenato. En el 2003 se une al acordeonero Carlos ‘Calata’ Mendoza. En el 2004 participó en La Gente de Omar Geles. En el 2021 fue vocalista de la agrupación Kvrass, posicionando el tema “El que come callao”. Actualmente tiene su agrupación con el acordeonero Yorgan Herrera, con quien realizó un homenaje a Rafael Orozco titulado “Por siempre”.
Homenaje a Rafael y la continuidad de su legado
Siguiendo los parámetros de una dinastía, Miguel y José Darío se han unido para enaltecer el legado del recordado intérprete vallenato. Canciones como “Historia de un corazón” serán lanzadas en todas las plataformas digitales próximamente y, por supuesto, participarán de la programación del próximo Festival Vallenato.
De su recordado familiar exaltan su elegancia y manera única de interpretar los temas vallenatos, y sus proyectos son continuar unidos para que la obra de Rafael Orozco siga proyectándose en las nuevas generaciones que han crecido al ritmo de los acordeones.






