El libro “Un himno a la vida”, de Gisèle Pelicot, se convirtió en uno de los puntos más impactantes de FELVA 2026, donde un conversatorio en el auditorio de la Cámara de Comercio reunió a Mercedes Posada, Mariana Orozco y Aurora Montes para reflexionar sobre violencia sexual, pedagogías de la crueldad y la urgencia de “cambiar de bando” la vergüenza que históricamente ha recaído sobre las víctimas. La moderación estuvo a cargo de la docente Laura Gómez, quien hiló las intervenciones y llevó la discusión desde el caso de Pelicot hasta el contexto del Caribe colombiano y el conflicto armado.
Un crimen íntimo que desborda la categoría de “monstruo”
Durante el conversatorio, las invitadas insistieron en que el caso de Gisèle Pelicot interpela de manera radical la idea de que los agresores son “monstruos” fácilmente identificables. Pelicot fue drogada y violada sistemáticamente por su esposo, Dominique, quien además ofrecía su cuerpo a otros hombres mientras ella permanecía inconsciente, todo ello al interior de un matrimonio que ella percibía como amoroso y estable.
“Lo particular de este caso es la forma en la que ella se entera”, señaló una de las panelistas, al recordar que Pelicot descubre la verdad al ver una fotografía en la que aparece una mujer dormida, vestida con lencería que no es suya, mientras es violada por un hombre. Ese quiebre revela que el agresor no es un extraño en un callejón, sino “la persona que has amado, con quien has tenido hijos, has construido una familia, un futuro”, lo que desestabiliza las imágenes tradicionales del victimario.






