El Decreto 0182 de 2026 promete que ningún paciente crónico o de alto costo quedará desatendido pese al remezón que viene en el mapa de las EPS. La norma ordena que, aunque los afiliados sean trasladados de aseguradora por la redistribución, se garantice la continuidad de la atención, se respeten las fórmulas vigentes y no se cancelen tratamientos en curso.
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Sin embargo, en un departamento como el Cesar, que ya vivió suspensiones de servicios por deudas de Nueva EPS, la pregunta es si esa garantía será suficiente cuando más de 6 millones de personas cambien de EPS en todo el país, con 2,6 millones adicionales solo para esa misma entidad.
Pacientes crónicos y de alto costo: qué promete el decreto
El Decreto 0182 fija nuevas reglas para la operación territorial de las EPS y, dentro de ellas, incluye una protección especial para quienes tienen enfermedades crónicas, patologías de alto costo o tratamientos prolongados. En teoría, si una EPS debe salir de un municipio del Cesar porque no cumple los nuevos porcentajes de afiliados, sus usuarios serán redistribuidos, pero los pacientes en tratamientos sensibles no podrían quedar en el limbo.
Las EPS receptoras deberán “asumir la historia clínica, respetar las fórmulas médicas vigentes y mantener las citas ya programadas”, mientras que las IPS tendrán que coordinarse con la nueva aseguradora para evitar interrupciones en medicamentos, terapias o procedimientos ya autorizados.
Analistas y gremios, sin embargo, advierten que el tamaño del movimiento pone a prueba esas buenas intenciones. Según estimaciones divulgadas tras la expedición del decreto, más de 6 millones de afiliados cambiarán de EPS a nivel nacional, y 2,6 millones de ellos irán a la Nueva EPS, la misma que ya afronta graves cuestionamientos por su situación financiera y su capacidad de respuesta.
“Mover millones de personas puede provocar congestiones en las redes, retrasos en las autorizaciones y fallas en la entrega de tratamientos”, alertó Acemi (Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral), que ven con particular preocupación lo que pueda ocurrir en departamentos que ya arrastran dificultades de oportunidad en la atención, como el Cesar.
Por qué el Cesar y Valledupar llegan vulnerables
El Cesar no llega a este cambio en terreno firme. En 2025, varias clínicas de Valledupar y otros municipios anunciaron la suspensión de servicios a usuarios de Nueva EPS por deudas acumuladas, lo que dejó a miles de pacientes en la incertidumbre. Prestadores como la Clínica Médicos y la Alta Complejidad advirtieron que el incumplimiento en los pagos hacía inviable seguir atendiendo a la población asegurada, mientras que gremios médicos alertaron sobre el riesgo de una alerta roja sanitaria en la capital del departamento.
La Procuraduría General intervino de manera preventiva y pidió al Ministerio de Salud, a la Superintendencia Nacional de Salud y a las autoridades del Cesar “asegurar la continuidad de los servicios de la Nueva EPS en el departamento”, ante el riesgo de que se interrumpieran tratamientos de pacientes crónicos y de alto costo. Aunque, tras acuerdos de pago, algunos servicios fueron reactivados y se evitó el colapso total, el episodio dejó en evidencia la fragilidad de la red de prestadores cuando una sola EPS concentra a cientos de miles de afiliados y atraviesa problemas de liquidez.
En teoría, el decreto contempla alivios transitorios en materia financiera para las EPS receptoras, como ajustes en indicadores de patrimonio adecuado, con el fin de amortiguar el impacto de recibir tantos afiliados nuevos en tan poco tiempo.
Qué pueden hacer hoy los pacientes crónicos del Cesar
Frente a este panorama, los pacientes crónicos y de alto costo en el Cesar y en Valledupar no pueden quedarse solo con la promesa del decreto. Aunque la reasignación de EPS será automática y definida por el Estado, es clave estar atentos a los anuncios de Minsalud, Supersalud, la Gobernación y la Alcaldía para saber si su EPS se mantiene o si será trasladada a otra entidad. Una vez se conozca la nueva EPS, los especialistas recomiendan actualizar datos de contacto, pedir copia de la historia clínica, conservar fórmulas y órdenes médicas, y confirmar con la IPS la programación de citas, procedimientos y entregas de medicamentos.
Si, pese a las obligaciones del decreto, se presentan interrupciones o negaciones injustificadas, la ruta es acudir primero a las oficinas de atención al usuario de la EPS y de la IPS, luego a la Superintendencia Nacional de Salud y, si es necesario, a la Personería municipal para interponer acciones de tutela para proteger el derecho a la salud.







