Un informe preliminar del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses concluyó que la jueza Vivian Polanía falleció a causa de una sobredosis de cocaína, según los resultados del examen toxicológico practicado en las últimas semanas.
La funcionaria judicial fue hallada sin vida el pasado 17 de diciembre en su apartamento, ubicado en Cúcuta. De acuerdo con las autoridades, la última vez que fue vista con vida fue la noche anterior, cuando uno de sus escoltas la dejó en su residencia tras finalizar la jornada laboral.
Ante la falta de respuesta a llamadas y mensajes, su esquema de protección alertó a los familiares. Posteriormente, en compañía de la Policía, ingresaron al inmueble, donde encontraron a la jueza sin signos vitales en su habitación. En el lugar también estaba su hijo, un bebé de mes y medio de nacido, quien fue trasladado a un centro asistencial para valoración médica.
Resultados preliminares
Tras el levantamiento del cuerpo, peritos de Medicina Legal iniciaron los estudios forenses en la sede regional y, debido a la complejidad de las pruebas, algunas muestras fueron enviadas al laboratorio de toxicología en Bogotá.
Según conoció este medio, el dictamen preliminar determinó que la causa de muerte corresponde a una intoxicación aguda por cocaína. No obstante, el proceso pericial aún no concluye. El médico legista solicitó exámenes complementarios para cuantificar otras sustancias detectadas en el organismo y establecer con precisión las circunstancias del deceso.
Las autoridades judiciales indicaron que el caso continúa en verificación y que el informe final será remitido a la Fiscalía para los actos correspondientes.
Una figura polémica en la Rama Judicial
Vivian Polanía se desempeñaba como jueza de control de garantías en Cúcuta y era ampliamente conocida por su actividad en redes sociales y por varios episodios que generaron controversia en el ejercicio de su cargo.
En años recientes enfrentó procesos disciplinarios por comportamientos considerados inapropiados para su investidura. Uno de ellos derivó en una suspensión temporal de tres meses, relacionada con un baile realizado durante una actividad institucional en el Palacio de Justicia. Otros señalamientos por comentarios emitidos en audiencias no prosperaron en sanciones formales.
Desde distintos sectores de la Rama Judicial se habían expresado cuestionamientos frente a su conducta pública. La jueza, por su parte, defendía que su vida personal y su estilo no interferían en el desarrollo de sus funciones.
Investigación en curso
Mientras se conocen los resultados definitivos del informe toxicológico, la Fiscalía mantiene abiertas las diligencias para esclarecer completamente los hechos y descartar cualquier otra hipótesis.
El fallecimiento de la jueza ha generado reacciones en distintos ámbitos judiciales y sociales, reavivando el debate sobre la responsabilidad institucional, la salud mental y las presiones que enfrentan los funcionarios públicos.
Las autoridades reiteraron que será el dictamen final de Medicina Legal el que determine con exactitud las causas y circunstancias que rodearon la muerte de la funcionaria.







