Se lució el doctor Carlos Morón Cuello, rector de la Universidad de Santander Udes, en el acto de reconocimiento a los hermanos ‘Poncho’ y Emiliano Zuleta y además la inauguración del Festival Vallenato que desde hace casi un lustro hacen las fuerzas vivas de ese gran establecimiento educativo.
Con un lleno hasta los teque, al aire libre y un escenario ya insuficiente e incómodo, nos deleitaron con su sapiencia los protagonistas del conversatorio, doctores: Tomás Darío Gutiérrez, Julio Oñate Martínez y Álvaro Morón Cuello; los dos primeros curtidos en la materia y de estreno el último, pero que en un enfoque nuevo de la visión que se tiene de la música vallenata con sus acordeoneros, compositores, cantantes y verseadores puso los dedos sobre las llagas que desde hace mucho rato laceran y destruyen las raíces de este folclor. Oñate y Gutiérrez como siempre se lucieron, pero Álvaro fue un crítico duro especialmente de las disqueras, de las que dijo entre otras cosas que deberían de abstenerse o regular los saludos, pagos unos y por amistad otros, que no hacen otra cosa que demeritar el extraordinario trabajo que hicieron para escoger 10 ó 12 canciones clásicas que podrían servir de plataforma para un futuro Grammy.
De los agasajados asistió Poncho, Emiliano quizás de qué lado dormiría y no fue, así es él, la gente lo entiende y ya hasta le luce; como siempre Tomás Alfonso jovial, alegre y florido aplaudió a sus amigos presentes, especialmente al exministro, exgobernador y exembajador José Antonio Murgas, a quien demostró querer mucho, pero nunca lo distinguió con un saludito, lo que sí hizo con el amigo Clemente Carabalí, quien estaba inflao y feliz cuando Zuleta explicaba el por qué de “Clemente Carabalí Serrat, la Cuarta Maravilla”, sonoro saludo que hace muchos años le hizo por su lealtad y cariño en la bella canción ‘Clavelito’ de Armando Zabaleta, pues para Clemente la primera maravilla era Maradona, la segunda Pelé y la tercera Los Hermanos Zuleta.






