La preocupación crece en el departamento del Cesar ante el aumento de accidentes de tránsito que, en las últimas semanas, han dejado varias personas muertas en distintos corredores viales.
El caso más reciente se registró en la vía que comunica a Becerril con el corregimiento de Las Aguas, en jurisdicción de La Jagua de Ibirico, donde un nuevo siniestro cobró la vida de una persona, sumándose a la preocupante estadística que enluta a varias familias cesarenses.
Frente a este panorama, el secretario de Gobierno departamental aseguró que los operativos de control se mantienen activos en diferentes puntos estratégicos. Señaló que, en vías como la que conduce hacia San Alberto, los conductores pueden encontrarse hasta con dos y tres puestos de control durante un mismo trayecto, liderados por la Policía Nacional.
Sin embargo, el funcionario fue enfático en que los controles por sí solos no son suficientes. Indicó que el consumo de alcohol y el exceso de velocidad continúan siendo factores determinantes en los accidentes registrados. “El autocuidado es fundamental”, reiteró, al tiempo que insistió en la responsabilidad individual de quienes transitan por las carreteras del departamento.
También se informó que se han instalado reductores de velocidad en tramos críticos, como la ruta entre La Paz y el límite con La Guajira, donde anteriormente se habían reportado múltiples siniestros.
Aunque las autoridades aseguran que los operativos se desarrollan de manera permanente, incluso fines de semana y festivos, la seguidilla de accidentes fatales mantiene en alerta al departamento. La pregunta que hoy queda en el aire es si las medidas adoptadas serán suficientes para frenar una racha de tragedias que no da tregua en las vías del Cesar.







