Consternación y profundo dolor se viven en Valledupar tras el hallazgo sin vida de dos jóvenes de 22 años de edad en hechos aislados ocurridos el jueves 25 de diciembre, en plena celebración navideña. Ambos casos fueron reportados como suicidios y son materia de investigación por parte de las autoridades.
El primer hecho se registró en el barrio La Nevada. El Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede Nevada, informó el ingreso de una persona sin signos vitales, identificada como Jhojan Esteeben Carbono Hernández, de 22 años, de oficio mototaxista. Según el relato de su compañera sentimental, al ingresar a la residencia lo encontró sin signos vitales, por lo que de inmediato intentaron auxiliarlo y trasladarlo al centro asistencial, donde se confirmó su deceso.
La madre del joven, quien padece una enfermedad oncológica, relató que Jhojan era su único hijo y que desde hacía cuatro meses convivía con su pareja sentimental. Indicó que, tras conocer el diagnóstico de su madre, el joven empezó a presentar problemas con el consumo de alcohol, razón por la cual fue internado en la clínica San Lucas. De acuerdo con su testimonio, el proceso de rehabilitación fue satisfactorio y recibió el alta antes de completar tres meses.
“Llegó el 24, me abrazaba y me decía: ‘mami, usted sabe que lo único que tengo es usted’. Yo le dije que lo amaba”, expresó entre lágrimas.
Su madre fue asesinada y su padre murió en un accidente de tránsito
El segundo caso ocurrió en el barrio Arboleda Comfacesar, donde fue hallado sin vida Carlos Francisco Quintero Quintero, también de 22 años. El joven fue encontrado por su compañera sentimental dentro de una habitación de su residencia. Según sus allegados, atravesaba un cuadro de depresión asociado a la reciente pérdida de sus padres.
La tragedia familiar de Carlos Francisco había sido ampliamente conocida en la ciudad. Su madre, Yecenia Esther Quintero Caro, de 42 años, fue asesinada con impactos de escopeta la madrugada del viernes 12 de septiembre en el barrio Villa Castro, sector conocido como Las Marraneras, a orillas del río Guatapurí. En ese momento, El Pilón entrevistó al joven, quien presenció la escena y expresó entre lágrimas: “Ella no se merecía esto”.
A esta pérdida se sumó, hace apenas ocho días, la muerte de su padre, Edilfredo Gutiérrez, en un accidente de tránsito ocurrido en el departamento de Santander.
Nereida Cortés, tía del joven, lo recordó como “alegre y trabajador”. “El 24 estaba contento, me dio un beso y me dijo: ‘tía, te amo’”, relató. También señaló que el cuerpo presentaba cortadas en las muñecas. La pareja sentimental de Carlos Francisco, quien encontró la escena, rindió declaración ante la URI de la Fiscalía.
Ante estos hechos, las autoridades reiteraron el llamado a prestar atención a las señales de alerta en salud mental y a buscar ayuda oportuna. En Valledupar y el Cesar está habilitada la Línea Vital, un servicio de apoyo psicológico disponible las 24 horas, a través del número 125 de la Gobernación del Cesar y el móvil 310 566 8234, donde profesionales brindan escucha, orientación y acompañamiento para prevenir conductas de riesgo como el suicidio.






