A 11 días del asesinato del comerciante Óscar Eduardo Alvarado Alvino, ocurrido en el barrio La Esperanza de Valledupar, el proceso investigativo avanza sin capturas, mientras las autoridades centran sus esfuerzos en el análisis de material probatorio que podría ser determinante para identificar a los responsables.
El crimen, perpetrado al interior del restaurante ‘El Shaddai’, continúa siendo materia de investigación bajo la hipótesis de un posible sicariato. Sin embargo, hasta el momento no hay una línea concluyente sobre los móviles del ataque.
De acuerdo con la Policía Metropolitana, uno de los elementos clave dentro del expediente son los videos de cámaras de seguridad, en los que se observa la participación de dos sujetos que se movilizaban en motocicleta. En las imágenes, ya en poder de los investigadores, se evidencia cómo uno de los individuos desciende del vehículo e ingresa al establecimiento, donde dispara en repetidas ocasiones contra la víctima.
El coronel Germán Gómez, comandante de la Policía Metropolitana de Valledupar, indicó que se adelanta la trazabilidad de los presuntos agresores en la ciudad, con el fin de establecer su ruta de escape y lograr su plena identificación. No obstante, reconoció que, hasta ahora, no se reportan capturas relacionadas con este hecho.
En paralelo, unidades de la Sijín y del CTI continúan con labores de vecindario, entrevistas a testigos y familiares, así como la recolección de información que permita esclarecer lo sucedido. Una de las particularidades del caso es que, según las primeras indagaciones, la víctima no habría recibido amenazas ni sería objeto de extorsión, lo que abre el espectro de hipótesis en la investigación.
El ataque, que dejó además a un ciudadano venezolano gravemente herido —quien permanece bajo pronóstico reservado—, se registró cuando Alvarado Alvino se encontraba en su negocio, el cual había sido inaugurado recientemente como una apuesta gastronómica en la zona.
Otro de los aspectos que analizan las autoridades está relacionado con el entorno personal y comercial de la víctima, quien, junto a su círculo cercano, sería oriundo del departamento de La Guajira, dato que también hace parte de las líneas de verificación.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, el caso ‘El Shaddai’ sigue generando incertidumbre en la ciudad, especialmente por la forma en que ocurrió el ataque y la ausencia de resultados concretos en la identificación de los responsables.
Las autoridades reiteraron que el proceso investigativo se mantiene activo y no descartan ninguna hipótesis, en un hecho que continúa bajo reserva y que se suma a la preocupación por la seguridad en sectores comerciales de Valledupar.







