Vicente Sebastian Mestre Socarrás, nacido en Valledupar el 10 de enero de 1858, hace 167 años, fue un militar preparado en Europa, que sobresalió por sus estudios sobre la ciencia y el derecho de la disciplina militar, viajó por los países latinoamericanos e intervino en la vida social y política en Venezuela. No tuvo descendencia y murió, según la Biblioteca Nacional de Francia, en 1919.
Una versión en Valledupar sostiene que se suicidó en el Capitolio Nacional en Bogotá, como el pariente Coronel, esperando una pensión, más que por interés económico, por el reconocimiento de la Nación por su posturas en defensa del país y de sus límites territoriales. Dos siglos atrás su antepasado español Vicente Sebastian Mestre fue gobernador de Santa Marta (1672-1678). “Su abuelo fue el cura Joseph Valentín Mestre Gonzalez”, dice el investigador Alfredo Mestre Orozco en su libro ‘El Padre Valentín’, Valledupar 2004.
Su vinculación a Venezuela y su conocimiento de la política y de los militares venezolanos, que generalmente se convertían en políticos y gobernantes, fue estrecha y no pocas veces conflictiva. Su amistad y relación con ellos le produjo satisfacciones pero también situaciones embarazosas como su famoso pleito judicial y su expulsión en 1908 por el presidente Cipriano Castro. Este había estudiado en Pamplona. Permaneció en Colombia siete años, de donde inició una revolución armada que lo llevó al poder a fines de siglo XIX, acompañado de su futuro sucesor Juan Vicente Gomez, el legendario dictador de la primera mitad del siglo XX. Castro apoyó la rebelión de los liberales colombianos en la Guerra de los Mil Días.






