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Indígenas Wiwa ‘golpeados’ por la naturaleza

Once indígenas murieron y otros veinte resultaron heridos en la región denominada Kemankumake, en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Indígenas Wiwa ‘golpeados’ por la naturaleza

Indígenas Wiwa ‘golpeados’ por la naturaleza

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La tragedia causada por una tormenta eléctrica en la Sierra Nevada de Santa Marta, dejó 11 indígenas muertos y heridos a otros 20 de la etnia Wiwa. El Gobierno Nacional anunció ayer martes que fue declarada la calamidad pública en la zona para atender de manera integral a la población.

Tras una reunión sostenida por los líderes de la comunidad Wiwa con la Gobernación del Magdalena y la Alcaldía de Santa Marta, tomaron la decisión de declarar la figura de la calamidad pública y así facilitar el envío de ayudas humanitarias a la zona, como alimentos, asistencia en salud, materiales para la reconstrucción y apoyo psicosocial.
Las autoridades anunciaron que 40 menores indígenas quedaron huérfanos al perder a sus familiares, en cuanto a ello, la directora nacional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, Cristina Plazas indició “lamentablemente fueron 40 niños afectados por esta tragedia que nos duele a todos los colombianos y por eso el Instituto protegerá y brindará todo el apoyo a la comunidad Wiwa, para así poder mirar cuál es la mejor situación para estos niños”.
En primera instancia se presentaron 12 heridos, este martes llegaron otros ocho heridos a la capital del Magdalena lo que elevó la cifra de lesionados a 20.
Durante los próximos tres días, los mamos y otras autoridades indígenas de estas comunidades asentadas en la Sierra Nevada, le rendirán tributo a la muerte como forma de expresión de la naturaleza.

Habló el mamo
El mamo Ramón Gil, máxima autoridad de los Wiwa y uno de los indígenas tradicionales más conocidos de la Sierra Nevada, habló con medios nacionales y les dijo que hace dos años la naturaleza le había advertido que debían pagar por tantas talas y saqueos que se han realizado en estas montañas.
Esa advertencia se hizo realidad cuando en la madrugada de este lunes, aseguró el mamo, un rayo cayó sobre la unguma, choza ceremonial donde estaban reunidos unos 50 wiwas de la cuenca media del río Guachaca, y mató a 11 indígenas y dejó a otros 20 con heridas.
Luego de la tragedia, en la noche del lunes, los indígenas se fueron del pueblo por temor a que otro rayo volviera a castigarlos. Los cadáveres fueron recogidos en una choza y acomodados en el piso, donde pasaron la noche. Ayer, en la mañana, cuando escucharon el sonido del helicóptero volvieron a bajar de las montañas al pueblo.
“El domingo a las seis de la tarde, cuando cayeron los primeros relámpagos, sentí que estaban molestos, pidiendo que le devuelvan a la naturaleza todo lo que se han llevado de la Sierra”, contó el hombre entre las cenizas de la choza ceremonial.
Esa noche, él estaba hablando con los hombres del pueblo en la choza ceremonial, cuando sintió cómo la luz iluminó el lugar y todos fueron cayendo lentamente. “Cuando la candela vino hacia mí se me nubló la vista. Me levanté, me dio rabia y lo insulté. A los pocos minutos solo hubo caos y el fuego se apoderó del lugar”, recordó.

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