El Gobierno nacional confirmó que el fenómeno de El Niño ya se instaló en el océano Pacífico y que podría convertirse en uno de los más intensos desde 1950, con un impacto directo en regiones vulnerables como el Cesar y La Guajira, donde agricultura y ganadería dependen de ríos que ya sufren en verano. Según el Ministerio de Ambiente y el IDEAM, las condiciones oceánicas y atmosféricas se adelantaron cerca de tres meses frente a lo previsto, lo que obliga a acelerar los planes de contingencia de alcaldías, productores y comunidades rurales.
Un Niño temprano y posiblemente muy fuerte
El IDEAM explicó que las señales típicas de El Niño —calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial y acoplamiento océano‑atmósfera— ya están presentes y se espera que se fortalezcan durante el segundo semestre de 2026, con posibles efectos hasta comienzos de 2027. De acuerdo con las más recientes proyecciones de la NOAA, hay un 96% de probabilidad de que las condiciones Niño continúen entre noviembre, diciembre y enero, y un 63% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte en ese mismo periodo.
“Confirmamos que ha iniciado el fenómeno de El Niño […]. Hoy vemos cómo ese escenario se materializa cerca de tres meses antes de lo que indicaban las proyecciones iniciales. Esta confirmación ratifica la importancia de actuar de manera urgente”, afirmó la ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez Torres. La directora del IDEAM, Ghisliane Echeverry, añadió que el instituto mantendrá un monitoreo continuo y pidió a autoridades y comunidades “activar sus planes de contingencia y fortalecer las medidas de gestión del agua para reducir riesgos y proteger vidas”.






