Su falta de amor por el estudio hizo que Euro Sierra Fuentes se dedicara a la sastrería, siguiendo el ejemplo de su tío. Reconoce que era perezoso para las clases en la escuela, por lo tanto un día su abuelo preocupado por su futuro, se lo trajo para Valledupar y lo llevó a donde un familiar para que comenzara a trabajar en un taller de mecánica, pero ese cuento de andar sucio y pegado de grasa no era con él, entonces decidió irse con su tío para la sastrería y allí aprender este arte que hoy le debe mucho.
Han pasado 22 años desde ese día en que Euro miraba cómo su tío cortaba la tela con sus afiladas tijeras y luego le daba pedal a una máquina negra marca Singer y luego mostraba un pantalón que hacía con mucha destreza.
Precisamente esa habilidad de su familiar y las creaciones que hacía conquistaron a este hombre que fue aprendiendo con solo mirar y hoy hace sus propios diseños con los que ha cautivado a su clientela que llegan de diferentes partes de Valledupar , incluso desde otras ciudades porque le gusta la forma en que confecciona.






