El próximo presidente será De la Espriella. La tendencia parece irreversible.
Sobre los desaciertos de la campaña de Paloma ya he compartido reflexiones y autocrítica. Los de Cepeda merecen algunos comentarios.
Es pésimo candidato. Frío, distante, incapaz de comunicar sin papeles en la mano. Su caminar encorvado y su persistente manía de llevarse la mano al abdomen, transmiten la imagen de un hombre viejo y enfermo.






