Alrededor de 30 extrabajadores de la empresa Prodeco se encadenaron en las instalaciones de la garita principal de la mina Calenturitas, jurisdicción de La Jagua de Ibirico para exigir nuevamente su contratación en la compañía porque fueron presuntamente despedidos sin justa causa entre enero y febrero del presente año.
Por tal motivo, los obreros en señal de protesta se declararon en huelga de hambre porque para los meses en los que se les canceló el contrato había una solicitud de despido masivo en trámite por parte del Ministerio del Trabajo “que le quitaba la posibilidad a la empresa de realizar los despidos”, según mencionó José González, vocero de los extrabajadores.
Precisó que varios de los obreros no han podido obtener un trabajo formal porque las empresas se abstienen de darle empleo a los extrabajadores del sector minero, debido a que presentan complicaciones de salud e impedimentos que les podrían acarrear gastos y hasta demandan si en el futuro desean finalizar los contratos laborales.






