El talento y la capacidad de gestión de la mujer vallenata han alcanzado un hito sin precedentes en la dirigencia gremial de Colombia.
Con las recientes designaciones de María Consuelo Araújo en la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) y Silvana Habib Daza en Asoenergía, se consolida un triunvirato de liderazgo regional —junto a Luz Stella Murgas en Naturgas— que hoy dicta el rumbo de los sectores más determinantes para el desarrollo del país.
Silvana Habib Daza: la voz de los grandes consumidores
La abogada vallenata Silvana Habib Daza asumió oficialmente la dirección ejecutiva de Asoenergía, el gremio que representa a los grandes consumidores industriales y comerciales.
Con más de 15 años de experiencia y tras su paso por la Agencia Nacional de Minería, Habib llega en un momento crítico para el sector, marcado por el debate sobre las tarifas eléctricas y la seguridad del suministro. Su reto será garantizar la competitividad técnica frente a las nuevas políticas del Gobierno nacional.
María Consuelo Araújo: el reto de la infraestructura
Por su parte, María Consuelo Araújo Castro se posesionó como presidenta ejecutiva de la CCI, sucediendo a Juan Martín Caicedo tras dos décadas de liderazgo.
Araújo asume la misión de consolidar la infraestructura como una política de Estado, con un enfoque moderno que prioriza la sostenibilidad y la implementación de inteligencia artificial para optimizar los procesos constructivos y la conectividad del país.
Luz Stella Murgas: liderazgo en la transición
Este bloque de influencia lo completa Luz Stella Murgas, quien desde la presidencia de Naturgas se ha convertido en la figura central de la transición energética.
Su gestión ha sido fundamental para posicionar al gas natural como el combustible clave para la equidad social y la reducción de brechas en los hogares colombianos.
Sello regional en la alta gerencia
El ascenso de estas tres profesionales no es una coincidencia, sino el resultado de una preparación técnica rigurosa y una herencia cultural que privilegia la negociación y la palabra.
Hoy, las decisiones sobre la energía que consume la industria, el gas que llega a las casas y las grandes obras civiles que transforman la geografía nacional pasan por el criterio de estas hijas de Valledupar. El “poder vallenato” hoy se traduce en gerencia, visión técnica y ejecución estratégica.






