Tras las denuncias por desmayos de estudiantes en instituciones como la Técnica La Esperanza y las solicitudes de directivos docentes para flexibilizar la jornada escolar, la Secretaría de Educación Municipal de Valledupar expidió la Circular 0036 del 26 de mayo de 2026.
El documento fija lineamientos para que los colegios oficiales gestionen el impacto de las altas temperaturas y de las condiciones climáticas extremas, en un contexto marcado por el fenómeno de El Niño.
Autonomía para ajustar la jornada, pero con reglas
La circular reconoce el incremento sostenido de las temperaturas y subraya que las medidas buscan proteger la vida, la salud y la integridad de niños, niñas y adolescentes sin interrumpir la prestación del servicio educativo. “Las decisiones relacionadas con eventuales ajustes en la organización de la jornada escolar deberán ser analizadas, deliberadas y adoptadas a través de las instancias formales del Gobierno Escolar, especialmente el Consejo Directivo”, advierte el texto firmado por la secretaria de Educación y Cultura, Karol Julieth Lobo Cardona.
La funcionaria recalca que cualquier medida excepcional “deberá responder a un enfoque preventivo y de gestión del riesgo, evitando decisiones unilaterales y garantizando procesos participativos, informados y documentados”. Esto supone que las propuestas de reducción de permanencia en horas de mayor irradiación solar, como las planteadas por la USDE Cesar, deberán tramitarse internamente en cada plantel con soporte técnico y actas de concertación.
PEGR, hidratación y reporte obligatorio de casos
El documento recuerda que todos los establecimientos educativos deben contar con un Plan Escolar de Gestión del Riesgo (PEGR) actualizado, que incluya escenarios asociados a fenómenos climáticos como eventos de calor extremo. Toda propuesta de ajuste institucional, insiste la circular, deberá derivarse del análisis técnico de ese plan, estar alineada con circulares anteriores sobre prevención del riesgo y asegurar la continuidad del proceso formativo y de los tiempos académicos.
Entre los lineamientos operativos, la Secretaría pide priorizar actividades académicas en horarios de menor exposición solar y en espacios ventilados o con sombra, fomentar el consumo permanente de agua y fortalecer prácticas de autocuidado frente a signos de deshidratación o fatiga térmica. Además, ordena activar rutas institucionales y establecer comunicación oportuna con familias y entidades de salud ante cualquier afectación, y exige reportar a la Secretaría toda situación que altere el normal desarrollo de las clases, con datos de población afectada, condiciones y medidas adoptadas.
La circular también llama a mantener coordinación permanente con autoridades locales, organismos de gestión del riesgo y sector salud, y a dinamizar las instancias de participación institucional. “Invitamos a los equipos directivos a promover decisiones informadas, concertadas y oportunas, priorizando en todo momento la protección de la vida, la salud y el derecho a la educación”, concluye Lobo Cardona.






